Los bancos se montan en su macho: se niegan a pagar por la seguridad que les ofrece la PGJ, y ésta se resiste a ponerles policías estatales gratis…y la delincuencia feliz.
ÓSCAR VERDÍN CAMACHO.-
Las diferencias entre los banqueros y la Procuraduría General de Justicia en torno a la seguridad de las sucursales que hay en el estado ayer volvió a dar frutos…pero para la delincuencia.
Y es que durante el mediodía se concretó el cuarto asalto del año en la sucursal de Banamex que se encuentra frente a Soriana, por la avenida Insurgentes muy cerca de la central camionera.
Así, mientras los bancos se niegan a pagar por los servicios que le ofrece la PGJ, y que les brindó, sin costo, durante más de 10 años, la delincuencia hace de las suyas: en marzo y abril pasados asaltó la misma sucursal de Banorte, por la avenida Insurgentes a la altura de la colonia San Juan; la semana pasada ocurrió un atraco al Banamex de Ixtlán del Río, y ayer se sumó el de la sucursal de Soriana.
Tres sujetos que portaban pistolas penetraron al banco y sometieron a los empleados y a los clientes que ahí se encontraban. Luego se dirigieron a las cajas y se apoderaron de 96 mil pesos, según informó anoche la Procuraduría General de Justicia.
Los desconocidos huyeron en un vehículo Jeep Cherokee, color arena y placas de circulación REL4771, mismo que había sido robado el domingo por la noche en Ixtlán del Río.
Esa unidad fue encontrada más tarde, abandonada en la esquina de las calles Iturbide y Colombia, en la colonia Menchaca, de hecho a pocas cuadras de la sucursal de Banamex.
Los responsables no han sido detenidos.