Por: José Ma. Narváez Ramírez.
Cualquier ciudadano que desee saber qué es lo que hacen nuestros legisladores en el Congreso cuando sesionan, o cuál es su desempeño dentro de las comisiones que integran, puede enterarse de que su misión es aprobar o suprimir leyes o decretos, sobre todos los ramos de la Administración y del Gobierno interior del Estado.
Igualmente los diputados tienen que examinar, discutir y aprobar las Leyes de Ingresos y los Presupuestos de Egresos (como lo están haciendo algunos) así como las ampliaciones y modificaciones que se hicieren necesarias, en los términos de la Constitución.
Deben aprobar las leyes de ingresos de los municipios, revisar y fiscalizar sus cuentas públicas.
Esto es en un principio, porque también deben de ratificar los nombramientos hechos por el Gobernador en los términos que la Ley disponga, del Procurador General de Justicia y, designar, elegir, aprobar y nombrar a los Magistrados numerarios y Supernumerarios del Tribunal Superior de Justicia del Estado, al Presidente y a los Consejeros del Instituto Electoral del Estado, así como algunos otros nombramientos de servidores públicos.
También deben citar, por conducto del Gobernador del Estado, a los titulares de la Administración Pública Centralizada y Descentralizada, a fin de abundar y aclarar los criterios, fundamentos, ejecución y consecuencias de los planes y programas que son a su cargo, así como de las iniciativas de ley o decreto turnadas a la consideración del Poder Legislativo. Así como también fiscalizar las Cuentas Públicas del año anterior de todos los caudales del Estado y de los Municipios.
Nuestros diputados tienen que consolidar al poder legislativo, como un espacio plural de discusión, análisis y toma de decisiones de las fuerzas políticas del estado y fortalecer su independencia y autonomía para la formulación de un marco jurídico justo, que beneficie a toda la sociedad, y que establezca, con precisión, las relaciones entre los integrantes de la comunidad, entre estos y las autoridades y entre los diversos órdenes y órganos de gobierno, así como la presencia e integridad y unidad en nuestro estado.
Los diputados deben participar en el proceso legislativo, con el objeto de que en el marco jurídico estatal, contribuyan a elevar el bienestar económico y social de la población nayarita; además establecer y operar los sistemas y procedimientos necesarios para que los recursos humanos, materiales y financieros del Congreso, se utilicen bajo los procesos de eficiencia, eficacia legalidad, transparencia, honradez y racionalidad.
Aparte de todo este trabajo, a la hora de tomar el micrófono o la palabra para discutir o poner a consideración una ley o cualquier situación inherente a su labor, deben hacerlo con responsabilidad y alto sentido del deber que su puesto les confiere y hacerlo dentro del término que el diputado presidente les determine.
Estas son en su parte principal las labores y deberes de nuestros legisladores, haciéndose más interesante las investigaciones de las participaciones a lo largo de nuestra historia, como la celebración del Centenario de nuestra Constitución, que se llevará a cabo dentro de unos años y para lo que debe de prepararse una magna celebración.
Control Señores Control que no es fácil –aunque lo parezca- por el paso de algunos individuos ineptos con cartera de diputados (que son los que hacen confundir a la ciudadanía), y algunos excelentemente preparados para ejercer este cargo dentro de la nómina de legisladores del Congreso, cuya duración termina el año de 2014.
(revistalineas@hotmail.com 311-158-66-55).