Por: Fernando Gutiérrez Meza
Era extraño que repentinamente le saliera lo humano y solidario al político de la colonia Dos de Agosto, conocido como Guadalupe Acosta Naranjo, actual presidente del Congreso de la Unión, que de la noche a la mañana aparece en encuentros primeramente con el presidente municipal de Tepic, Héctor González Curiel, a los días hace lo propio con el mandatario estatal Roberto Sandoval Castañeda, bajo supuestos argumentos que del Congreso pudiera hacer gestiones para traer dizque inversión económica para Nayarit.
Sorpresivamente en medios de televisión local se informa sobre una segunda reunión del legislador federal, con el jefe del gobierno de la capital nayarita, Héctor González Curiel, pero el encuentro no sucede en la oficina del Ayuntamiento o en determinado restaurante, sino en los terrenos en que el representante popular pretende crear una colonia urbana.
Quedó demostrado que el objetivo de esos encuentros traían su fin, ya mucho extrañaba, debido que la mayoría de las veces la gente del PRD no da paso sin huarache y menos cuando no existe un interés definido o que represente determinada ganancia.
En la información manejada la noche del martes en el noticiero televisivo, aparecen el popular Torito y el diputado Federal Naranjo, junto con Adán Zamora Tovar.
Se sabe que este último individuo que un día amaneció en el PRI, otro en el PRD o mañana en el PAN o convergencia, no tiene escrúpulos ni ideología, sino la única finalidad obtener dinero de manera fácil, sin importar engañar a ciudadanos necesitados de vivienda popular y que han caído en las garras del tal Adán.
Por cierto, se observaba en la imagen de los terrenos ubicados en la zona de la Cantera, al Toro, a Naranjo y el vaquetón de Zamora Tovar, sujeto que viene dando la cara en torno a la colonia que se pretende crean en un loma ubicada en la Cantera, en donde aparentemente dos mil gentes serán beneficiadas con terreno.
Es posible que ambos personajes que no gozan de una buena reputación, en particular Zamora Tovar, pretendan engañar a Héctor González Curiel, o en su defecto meterlo en la -polla- del negocio que representa el crear ese asentamiento urbano y claro, pasarle unos centavitos al alcalde, con el objetivo que éste se haga de la vista gorda con los permisos de desarrollo y ecología, la autorización para la colonia y que les autorice en la menor brevedad los servicios de agua y que el drenaje valla al río mololoa.
Como se ven las cosas, queda descubierta la voluntad de Naranjo, aunque se presume que tratan de aprovecharse de la inocencia de González Curiel, joven del que existen comentarios positivos de una persona trabajadora, honesta y dedicada a las funciones que ha desempeñado como ahorita lo hace en la alcaldía, pero dicen, qué quien con lobos anda a aullar se enseña, ojalá que en el caso del popular torito ese par de vaquetones no lo vayan a chamaquear, de lo contrario la historia se encargará de juzgar al edil capitalino.
Enfoco el comentario al presidente municipal, porque en el caso del gobernador del Estado, Roberto Sandoval Castañeda, pudiera decirse que tiene un poco más de colmillo y conoce el ambiente y la conducta de algunos políticos, máxime que en el caso de Naranjo, fue uno de los adversarios que mucho criticó y señaló las acciones de quien fuera el candidato del PRI y ahora jefe del poder ejecutivo, por eso, sorprende que de la noche la mañana y bajo el argumento que se trata de una reunión institucional, ahora pretenda decir que desde el Congreso de le Unión trabajara por los nayaritas, cuestión que ni siquiera un niño de pecho se la cree, la verdad pareciera que trae negocio en mano.