Por Óscar Verdín Camacho
En los últimos días, miles de personas seguramente se han percatado del peligro que representa una alcantarilla abierta, quebrada, que se encuentra en avenida Insurgentes junto a la farmacia SUFACEN en la colonia Menchaca, a unos metros de la central camionera, lugar por el que todos los días circulan miles de vehículos.
Así tiene como dos semanas, indica un joven que labora en esa zona.
Varias barras metálicas de la alcantarilla se desprendieron en un espacio de unos 50 centímetros de ancho, por lo que el agujero, grande, podría provocar graves accidentes, sobre todo si se circula a una velocidad considerable, o si algún peatón cae al interior.
Llama la atención que a pesar de los días que han transcurrido del problema, no haya indicio alguno de posible reparación de la alcantarilla, ni siquiera señalamientos adecuados, sino únicamente un palo en cuya parte superior puede tener algún vaso, una botella o un trapo o una bolsa de plástico amarrado.
Necesario, por lo tanto, que el problema sea atendido a la brevedad, antes de que se presenten accidentes.