Por: Luis Chávez López

Cuando Armando García Jiménez anunció que una de las prioridades que tiene la agenda de los diputados de la XXX Legislatura para el segundo periodo de sesiones, es abrir los causes a una reforma que permita la participación ciudadana en el ejercicio del gobierno, recibimos muchas opiniones.

Como siempre el tema causa controversia y uno de nuestros lectores nos mando su opinión misma que de manera íntegra les comparto con la idea de abrir este espacio a ustedes. Va el comentario:

Es evidente que nuestro Estado requiere de nuevas leyes y además de voluntad política del partido mayoritario en su legislación, se ocupa de la presión del resto de los partidos políticos (con camiseta de Juan Pueblo) y la participación de la sociedad (académicos, líderes de opinión en los medios en los periódicos, la radio y la televisión locales, profesionistas del derecho, las ciencias políticas, la sociología y la filosofía, etc., responsables de ONG´s, miembros de redes sociales, etc.).

El hecho siempre va adelante del Derecho, -agrega nuestro amable lector- siempre quedan lagunas que permiten la discrecionalidad en la acción del servidor público, los legisladores difícilmente ven todos los ángulos de una ley, por muy bien intencionados que sean.

En ocasiones cuando se es juez y parte, no se garantiza lo óptimo en las leyes, es aquí cuando Juan Pueblo debe entrar para afinar aquellas leyes que dan lugar a la opacidad, la discrecionalidad, la injusticia o la falta de viabilidad de una ley.

Por otro lado, ¿quién decide cuándo crear un nuevo municipio? Juan Pueblo a través de un Referéndum, ¿Quién decide si se profesionaliza y democratiza el Poder Judicial? Juan Pueblo en un Plebiscito. Para que el buey salga de la barranca, ocupamos de un marco normativo, acorde a los nuevos tiempos y de cara a la globalización. Si queremos prosperar, necesitamos darnos leyes y normas de clase mundial, mirar a lo mejor del mundo y reflejarnos en él.

Dejemos –dice nuestro lector- nuestras miserias ideológicas y de idiosincrasia y veamos al mundo de frente. Que nuestro referente no sea lo mejor de nuestro querido México, que sea lo mejor del mundo. Ya un brillante economista lo dijo en el siglo XIX: cuando la conciencia social se convierte en un freno al desarrollo del progreso económico, hay que transformarla antes que las revueltas nos alcancen.

Ábranse los cauces a las mentes más brillantes que tengamos y dejemos que sus afluentes derriben los diques que nos impiden progresar. Unamos sociedad civil al esfuerzo de los políticos, más que personas, son instituciones caducas lo que impide nuestro progreso social, económico, político y cultural. Hasta aquí la opinión de nuestro lector que como muchos desea que estas reformas no queden solo agendadas sino que efectivamente se de cause abierto a nuestra democracia con una mayor participación ciudadana.

PLEITO DE DOS. Por cierto, hablando de diputados, en el Primer Distrito llegan a la recta final dos priístas por la candidatura.

Por un lado Juan Manuel Rocha Piedra actual dirigente de la CNC, ex diputado por su natal Rosamorada, muy amigo del huésped principal de Palacio de Gobierno y conocedor de la situación campesina.

A Rocha Piedra le ha dado mucho por la promoción de sus actividades como a ningún otro líder campesino y claro también de su imagen personal.

Del otro lado llega fuerte el ex presidente de la Comisión de Gobierno Legislativo, Manuel Narváez Robles, no quita el dedo del renglón.

Ya recorrió todos los municipios del norte y se reunió con las fuerzas vivas muy a pesar de que como en todo, hay algunos diputados de la XXX Legislatura que van con Rocha Piedra.

El asunto es que si es el líder de la CNC: ¿le podría ganar en elección constitucional a Francisco Javier Castellón?

El ex rector universitario es el favorito del alcalde de Santiago Pavel Jarero quien ya sabe lo que es ir a una elección en ese Distrito por una Diputación Federal.

Además el PRI debe considerar que el PRD sigue teniendo gente en los municipios de Tecuala, Acaponeta, en la misma Rosamorada y no se diga en Huajicori.

Así las cosas las opiniones son divididas pues el PRI necesita un candidato con presencia y capacidad de convocatoria, por lo que la pregunta sigue en el aire: ¿Podrá Rocha Piedra con una misión imposible si lo palomean?