Por: El Poeta de Cucharas / Gilberto Cervantes Rivera
El rollo de las cabalgatas tuvo preeminencia durante la administración del empresario Vicente Fox Quezada. En Compostela fueron famosas las encabezadas por el finado Baltazar Cruz Dueñas, fundador de INCOPSE, director de DIconsa algún tiempo y por tres años, alcalde compostelense. Roberto Sandoval las volvió a poner de moda en Tepic, desde que fungió como su presidente municipal; en cierta ocasión dicen que se cayó de su caballo al río, allá por el poblado Roseta - La Esperanza, saliendo ileso agarrado de la cola. Muchas son las cabalgatas en las que ha participado desde entonces, el gobernador priista, pero la de este primero de enero pasado, fue muy especial. Participaron los alcaldes de Rosamorada, José Ángel Calvillo; de Tecuala, Rubén Indio Benítez; de Acaponeta, Efraín Gallo Arellano; y el anfitrión de Huajicori, Saúl Cebollo Sánchez Rivera. Agregados culturales, Manuel Cota Jiménez, Ivideliza Reyes Hernández, Juan Manuel Rocha Piedra y Manuel Narváez Robles, entre otros. Sandoval en medio trepado en cuaco cuarto de milla, sangre azteca; El Gallo Arellano, con 250 kilogramos de peso, a la orilla derecha, montado sobre un caballo que le facilitó Crucillo Álvarez, rucio que terminó infartado, al término de los casi 18 kilómetros que separan Acaponeta de Huajicori; para la próxima harán que el caballo monte al Gallo. El Indio iba muy sonriente jalándole la rienda a un rocin de color pinto; Calvillo no se quiso dejar, por ello apantalló al respetable, jalando la brida de una yegua retozona cuatroalba; mientras que Ivideliza, se la pasó todo el trayecto presumiendo un equino pura sangre que le prestó su colega Layin Ramírez Villanueva; Cota por su parte, terminó rozado la cabalgata, ya que le prestaron un matalote los famosos Chacalillas, mientras que Rocha Piedra, acorde con su estatura, causó sensación montado sobre un Ponnie de los que trabajan en el circo; y que decir del Cebollo, lo agarraron en curva, por ello se conformó con montar un burro manadero que lograron atrapar en el Canjilón, cuando este andaba en labores propias de su envergadura. Cinco horas duraron para llegar ante la Virgen de la Candelaria los cientos que participaron al lado del gobernador de la gente, quien igual que los demás, se persignó a la entrada de la iglesia luego de quitarse el sombrero. Lo que son las cosas, mientras que Ney solo fue a Palacio unas diez veces durante seis años, Sandoval ocurre una vez por semana e igual, no le dice que no a las invitaciones para celebrar fiestas patronales y ejidales. Ayer salí de la casa con el mejor de los ánimos; siempre lo hago, porque para mí todos los días son novedad. No sé, hasta creí que los nuevos políticos y funcionarios eran diferentes. Fatal equivocación; como lo dijo atinadamente Pica Lica, parece que ellos se pusieron traje a la medida de Víctor Hugo, el autor de la famosísima novela Los Miserables. Ninguno quiso cooperar con la causa y de nuevo agradecí a Dios porque traía en cartera vencida, un vale para seis tacos grandes en Mismaloya, cortesía de mi amigo Manuel González. Buenos tacos, el de chicharrón, excelente, gracias por tu generosidad amigo Manuel. Salvada mi barriga por el día de ayer, escuché a Medellín que en la taquería Los Cuñados, te regalan los tacos si logras engullir diez con tortilla doble, reto que aceptaron al alimón el hermano Gustavo y Monrroy, profe jubilado que aun no aprende a vivir sin comer una vez por día Por la mañana, les cuento, encontré desayunando en el Real al mismísimo Johnny Laboriel, quien pidió el especial para políticos, el cual lleva lengua en salsa, hígado encebollado, pescadito a la veracruzana y frijoles del último saco de Zacualpan. Vacilón incorregible y aparentemente celoso cuando le hablan de su hermana Ela, Johnny me preguntó donde la había conocido y si me la había cuchiplanchado. Tuve que decirle que en sus programas de la tele, cantando junto a él, porque amenazaba con golpearme. Tu y yo somos del PT, le salí rápido al paso; como que del PT, de ningún partido, dice Johnny; del Pájaro Triste, hombre, salí al paso. Esa no me la sabía, la incluyo en mi repertorio, promete. Pura broma; hablamos de Marco Antonio Vásquez, el sempiterno, como Johnny, fumador de cigarros. Si el hijo Arturo, villano de telenovela se ve ya entrado en años, imagínense como estará su papá, y la mamá, Isela Vega, la cual lo mandó apandar en Lecumberri, año 1968, por padre irresponsable. Marco Antonio está viejo y enfermo, me ilustra quien conoció en su mejor época al bailarín de tap, Bobby King, mismo que terminó pidiendo limosna. Si no me pagan lo que me prometieron, amenaza, cancelo mi presentación. Sabe que pasaría PALESTRAZO: si a Dios le gustara mi presencia, ya me hubiera llevado. No soy monedita de oro pa caerle bien a todos.