José María Castañeda


SANTIAGO.- En ruinas totalmente se encuentra la lancha que los cargadores de la vieja guardia utilizaran como medio de transporte para las personas que en tiempos de lluvias con las fuertes avenidas del río Santiago, tenían que cruzar de Santiago a la Presa, o viceversa.

El pasado fin de semana acudimos a la reunión que sostuviera el gobernador del estado Roberto Sandoval Castañeda, para tomarles la protesta a los comités municipales campesinos de todos los municipios que comprenden la geografía nayarita, y de quienes asumieron los cargos de presidentes de las asociaciones de la ARIC frijoleras, por lo que una vez que concluyera el acto al salir por lo que es la zona de stands de nuestra tradicional feria de primavera, vimos con tristeza el grado de abandono en que se encuentra la lancha, cuya fotografía aún se conserva en algunos posters, o fotografías de algunos estudios, donde se aprecia cruzando las embravecidas aguas del río Santiago, repleta de gente.

Hoy por desgracia debido a la apatía de las autoridades y no me refiero a la que preside actualmente Pavel Jarero, sino a las anteriores dejaron en el abandono una lancha rica en tradiciones para quienes de una manera u otra alcanzamos el medio siglo de existencia, y que nos tocara cruzar el río por motivos de trabajo cuando estaba el río, como solía decir nuestros padres y abuelos de punta a punta, por lo que sería saludable que el alcalde Pavel Jarero, destinara una partida económica para rehabilitar la lancha de los cargadores como solíamos llamarla para devolverle al pueblo.

Pero sobre todo a nuestros hijos esta parte de la historia de nuestro Santiago, que nos tocó vivir, y que a ellos no debido a la modernidad de tener desde el periodo de Ernesto Zedillo, como presidente de la república, y de Rigoberto Ochoa Zaragoza como Gobernador, y del profesor Casimiro Delgado Brizuela, como alcalde un puente estructural que nos permite cruzar en cualquier época del año el ahora venido a menos por tanta presa que han construido río Santiago, creo que la historia bien lo vale.