Por Óscar Verdín Camacho
Cuatro muchachos de entre 16 y 19 años de edad participaron en dos robos a mano armada, la noche del sábado cuatro en Xalisco, suceso en el que, como es del dominio público, falleció el más joven de ellos a manos de agentes de la Policía Estatal Preventiva (PEP).
De oficio peón de albañil, Omar Alejandro Pérez Bermúdez cumpliría 17 años de edad el próximo 22 de abril.
Además de Omar, en el robo a mano armada de un taxi color blanco y en una gasolinería, participaron Alexis Jiménez Flores, de 19 años, lo mismo que José Eligio Recio Sazueta, de 17 años, y Alejandro Moreno Nova, de 19, los dos últimos todavía prófugos.
El presente caso ha llamado la atención dentro de las corporaciones de policía puesto que se trata de jóvenes cuya forma de actuar resultó similar a la de la delincuencia organizada: utilizando ropas camuflajeadas y pasamontañas, además de una pistola calibre 22 y dos armas largas que resultaron tipo deportivas.
Alexis Jiménez, quien fue detenido durante la refriega al resultar herido, horas después narró que precisamente él y Omar viajaban en el asiento trasero del taxi, y fueron los únicos en ser alcanzados por los disparos. Los otros dos huyeron. Por cierto, José Eligio es su cuñado.
Dijo que en los últimos días habían asaltado a varios taxistas y que el sábado por la noche se reunieron en la colonia Sánchez Vázquez, en Xalisco, antes de iniciar los atracos.
A Alejandro Moreno le tocó hacerle la parada al conductor de un taxi blanco y tan pronto se detuvo, los otros tres salieron de su escondite en un lote baldío. Al chofer lo bajaron. Para entonces ya traían puestos los pasamontañas.
Con José Eligio al volante del taxi, se dirigieron a una gasolinería en la calle Hidalgo. Uno de los despachadores recordó la orden de quien le apuntaba con un arma larga: dame todo el dinero, no corras.
Agregó que la voz no correspondía a un adulto, sino a alguien muy joven.
Según el relato de Alexis Jiménez, cuando los cuatro se reencontraron en el taxi, apenas habían avanzado unas cuadras cuando José Eligio exclamó: ¡nos viene siguiendo una patrulla!.
La siguiente descripción hace pensar en un caos, puesto que intentaron huir y al mismo tiempo efectuaron disparos con las armas que traían, pero motivaron una inmediata respuesta de los policías. Yo quedé sentado en el asiento trasero, herido, mientras que los otros tres corrieron, aunque el cuerpo de Omar fue encontrado minutos después.
Acusado por los delitos de asalto, robo calificado, disparo de arma de fuego y ataque peligroso, Jiménez Flores negó que sus compañeros y él trabajaran para algún grupo criminal.