Cuauhtémoc Becerra González.-
María Eugenia Jiménez Valenzuela, se va sola, tal como llegó hace 18 años, para registrarse dentro de las filas del PRD, la diputada federal Ma. Eugenia llamó este jueves a una conferencia de prensa en conocido hotel de esta capital de Tepic, en donde únicamente acudieron tres o cuatro reporteros, ya que la prensa escrita de Nayarit, Ma. Eugenia la veía como apestada, a tal grado de que cuando estuvo cerca de un año como alcaldesa, nunca llamó a la prensa para dar a conocer sus proyectos de obra pública, ni tampoco recibió la prensa escrita un solo centavo, ya que decía Ma. Eugenia Jiménez, que en vez de darle a la prensa, mejor se los daba a sus colaboradores, es por ello que a esa conferencia de prensa acudieron únicamente algunos reporteros despistados.
María Eugenia Jiménez y Manuel López Obrador, se van del PRD para irse a afiliar al P.T. o partido del Trabajo, pero no por eso el PRD se debilita, y si no, ahí están los eventos que se llevaron a cabo ahora que asistió López Obrador en la Concha Acústica, en donde la asistencia o seguidores de este personaje no pasaban por arriba de las trescientas gentes, y trescientas gentes que seguramente llevó el diputado federal Jaime Cervantes Rivera.
Así es que en ese evento nunca llegaron perredistas, más sin embargo, en ese mismo lugar de la concha acústica, días atrás Martha Elena García, la había llenado hasta el tope, con panistas, perredistas y otros partidos políticos.
María Eugenia Jiménez y Andrés Manuel López Obrador, ya se sabía desde hace un año que iban a renunciar al PRD, es por eso que coqueteaban con los partidos políticos del P.T. y Convergencia, a tal grado de que lo hicieron abiertamente, apoyando a estos dos partidos políticos.
Pero aquí en Nayarit, nadie los vio con buenos ojos, lo que estaban llevando a cabo de quererle restar votos al PRD para dárselos al PRI o al PAN.
Así es que ya no era novedad de que en cualquier momento renunciaran al partido político, que una vez creyó en ellos y que los llevó a ocupar gubernaturas, alcaldías y diputaciones federales.
Así es que les vaya bien, porque a nadie se les desea que les vaya mal.