*Ignora a los indígenas porque los considera inferiores a ella y que no merecen ninguna atención y apoyo de su gobierno municipal.
Por MARIO LUNA
Debido a la incapacidad e irresponsabilidad en la que ha estado actuando la presidenta municipal de La Yesca, Emelia Villagrana López, demostrando el galopante y consolidado valemadrismo en su administración, es por lo que el municipio se encuentra sumido en un grotesco caos administrativo, financiero y político, que ha originado, que los recursos destinados para obra, se estén utilizando en pagos de honorarios o sueldos de sus más allegados y principales funcionarios.
Tras mencionar lo anterior el presidente de la Organización Respaldo al Avance Nayarit A.C. Roberto García García, añadió que esta serie de apatía e irresponsabilidad de la alcaldesa, por mostrar su total incapacidad por atender los problemas y necesidades de la población, lo ‘único que está organizando es que los problemas no solo crezcan y se multipliquen sino que se arraiguen en perjuicio de la gente, principalmente de los indígenas a quienes tal parece que los ignora por considerarlos inferiores a ella.
De acuerdo al denunciante, la munícipe solo da importancia a las fiestas por lo que prefiere andar enfiestada que atender los reclamos de su pueblo, tal fue el caso del asalto que se cometió a más de 70 personas que viajaban en dos autobuses de pasajeros, en donde no solo hubo el robo a sus pertenencias, sino que hasta violaciones existieron y la presidenta Emelia Villagrana en ningún momento se paró a ofrecer su apoyo a los afectados, ya que como eran en su mayoría indígenas minimizó el asalto y mostró su valemadrismo, prefiriendo asistir a una fiesta que cumplir con sus obligaciones.
En materia financiera dijo Roberto García, que el caos es enorme, debido a que por un lado la presidenta argumenta con llanto que no se cuenta con los recursos necesarios para dar cumplimiento a las demandas del pueblo, si tiene el dinero suficiente para pagar exorbitante sueldos a sus principales funcionarios, como por ejemplo al tesorero al que le está pagando 40 mil pesos quincenales, a su chofer 18 mil, los sueldos son exagerados pero solo para sus allegados, ya que al resto de sus trabajadores les paga una miseria y al pueblo sencillamente no le da respuesta positiva a sus clamores, con el argumento que no hay dinero, pero para andarse paseando y de andar en fiesta en fiesta si lo hay, ya que todos sus gastos personales los manda al ayuntamiento.
En estos momentos hasta los propios panistas de la Yesca se han manifestado en su contra por lo pedante y sangrona que se ha vuelto, ya que anda por las nueves pensando que es una reina a la que se le deben de brindar todo tipo de reverencias, cuando en la realidad es una total valemadrista de sus responsabilidades.
Del mismo modo el activista y líder social, mencionó que Emelia Villagrana López, no se para a despachar a sus oficinas de palacio municipal, y que todo indica que es Tepic su centro de operaciones, por lo que las camionetas de la policía y otras más destinadas a diferentes áreas de la administración andan por la capital nayarita gastándose la gasolina y con ello, los recursos municipales y es desde Tepic, desde donde quiere a control remoto gobernar a la Yesca.
Roberto García García, especificó que la edilesa serrana, para que la tengan informada de los chismes pero sobre todo de las fiestas que se realicen en Tepic, tiene como oreja a una persona a la cual le paga un sueldo como si fuera el gerente del Banco de México, de ahí que mientras que al pueblo de la Yesca lo ignora y le demuestra su valemadrismo a sus íntimos los premia con exagerados sueldos.
Del mismo modo, el denunciante quien es médico de profesión, dijo que en el sector Salud, de donde ella pertenece, y que debe acordarse de que sacaba hasta material de curaciones y medicamentos dejando al nosocomio si la posibilidad de dar atención a la gente, hoy, esta Emelia Villagrama también ignora a quienes fueron sus compañeros de trabajo en el sector salud, todo porque anda como los guajolotas esponjadas y con las uñas largas y afiladas para llevarse lo que no es de ella, para enriquecerse de la noche a la mañana.