Denuncian que los baños son cerrados por la frecuente falta del vital líquido en las oficinas del bulevar Tepic-Xalisco.
ÓSCAR VERDÍN CAMACHO.-
Con frecuencia, decenas de empleados que laboran en los juzgados mercantiles del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) se resisten a beber agua durante la jornada laboral de ocho horas, por temor a que los baños sean cerrados.
Aunque parece un asunto menor, la problemática de los baños es tal en el inmueble que ocupa el TSJ en el bulevar Tepic-Xalisco, que los más de 60 trabajadores, sindicalizados y de confianza, tienen que acudir a una gasolinera que se encuentra a unos 100 metros de distancia, antes de llegar a la Universidad Autónoma de Nayarit (UAN).
Varios empleados indicaron que últimamente esa situación se ha normalizado, pero en meses anteriores hasta dos veces por semana escaseaba el agua y las intendentes cerraban los baños para que no quedaran sucios, por lo que el personal tenía que ir a la gasolinera, cuyos administradores se mostraban molestos.
“Somos los patitos feos del tribunal. En los juzgados mercantiles están los peores escritorios, muchos sin cajones, abiertos. Además, es frecuente que el aire acondicionado tenga fallas”, indicó uno de los quejosos.
Los inconformes denunciaron la falta de atención que ha mostrado el área administrativa del Tribunal Superior y el propio SUTSEM, el sindicato mayoritario que los representa.