Por: Olegario Zamudio Quezada

Tengo en mi poder los videos de la comparecencia del entonces procurador de Santiago Ixcuintla, el Coleman, que como nunca fue mi amigo, ni de su nombre me acuerdo, pero esto viene a colación por la desaparición de muchachas últimamente en Nayarit.

La historia es esta, un día se desapareció un sordomudo que aparte de sordomudo era cabrón y alebrestado, en más de una ocasión los municipales hicieron su aparición para frenarle sus impulsos.

Así es que cuando desapareció, a los primeros que agarraron de sus sayos, fueron a los elementos de la policía Judicial del Estadio dirigidos por el Lic. El Coleman que como ya dije es de Santiago, tierra de donde se dan los hombres.

Los testimonios fueron: que como los judiciales no sabían que era sordomudo a webo lo quisieron hacer hablar y se les murió en el interrogatorio. Que le había dado un infarto por la tortura y que se murió en la cruz roja, porque a alguien se le figuró haberlo visto entrar al nosocomio.

Se empezaron a invitar a oficiar misas por el novenario del sordomudo, se hicieron mítines y estuvieron a punto de hacer una huelga de hambre pero no llego hasta allá la valentía.

Los diarios locales publicaban su fotografía, ofrecían recompensa, los postes de la ciudad estaban plagados de la mejor foto del muchacho cabrón, se contrataron brujos como la Paca para adivinar dónde estaba la sepultura, claro siguiendo el rastro de la Judicial del estado.

Pero un día así nomas se escucharon gritos desaforados en el barrio y en la casa del sordomudo, la gente petrificada de miedo, gritaban como loros que el alma en pena del mudo se había aparecido para pedir cristiana sepultura y rezos, para que su alma descansara en paz.

Pero había algo singular en el fantasma del mudo, traía una camiseta blanca aguada, un pantalón Levis Estraus, tenis rojos marca Combrers y lentes Ray Ban de gota chica, el muchacho, luego se supo que regresaba de una gira de brasero por los Estados Unidos, en busca del sueño americano, que como era sordo, mudo y no sabía leer, nunca se entero que lo andaban buscando y se dedico a juntar dólares con pala.

Regresó, con la suerte y de un paro cardiaco por poco mata a sus vecinos y a su progenitora, ..En ese entonces fue tal la venta de lastima y la compasión por la suerte del mudo, que se creó un ambiente de odio hacia la judicial, se desató un claro linchamiento social contra la procuraduría y de paso embarraron al Gobernador de entonces.

Ahora con la chamaca Gabriela Fuentes, la que andaba en el paradisiaco Bahía de Banderas, paso algo similar, el aparato de seguridad del estado fue presa de linchamiento social impulsado por quienes se declaran detractores de todo lo que se haga o se deje de hacer en el Gobierno del Estado.

La escalada de ideas negativas fue cada vez en asenso, con más vertientes y disyuntivas, se postulaba esta desaparición como un femenicidio y hasta como una promesa de campaña política, hasta que la diantre de chamaca interrumpió su gira por unos de los municipios más bellos y paradisiacos del país, Bahía de Banderas.

Ahora ella y sus familiares, estarán en casa apenados por la falta de comunicación familiar, quienes fomentaron esta noticia de manera cobarde y consientes de que lo que publicaban carecía de sustento, estarán quizás, quizás con pena, debemos de mantener la calma en la adversidad y no anidar un problema de algo que no tenemos la convicción de que lo sea, un problema.