Por: Martín García Bañuelos.
Los cerros que se encuentran alrededor de las colonias Las Conchas y en la colonia Emilio M. González, continúan llenándose de casas rústicas de la gente que no cuenta con oportunidad de hacerse de un terreno digno, se arriesgan a vivir en esos predios prohibidos y ante la cercanía de las lluvias, hace pensar que podrían pasarla mal.
Aproximadamente, un medio centenar de familias habitan las faldas del cerro, con el inminente peligro de que en las lluvias que se aproximan puedan sufrir del desmoronamiento de la tierra, en perjuicio de ellos mismos, anteriormente las autoridades responsables en el estado ya les habían advertido de la situación de peligro en que estaban, pero hicieron caso omiso.
Hoy en día ha crecido aún más la población en los cerros, lamentablemente no han hecho caso de las indicaciones a las que están expuestos, llevándose entre sí a los menores que viven con las familias, a diario se ven extensas lenguas de lumbre que iluminan gran parte del cerro y es que después que baja la densidad del fuego, las personas se ponen a cocinar sus comidas.
Otra de las situaciones que perjudican a los cerros, es que los están dejando sin árboles ya que precisamente después de que los cortan, con la leña hacen sus hornillas para cocinar y más tarde para iluminar la endeble vivienda que habitan y es que de esa manera se protegen de los animales ponzoñosos que pudiera haber a su alrededor, afortunadamente no se ha sabido de una emergencia que atender.
Las personas que habitan los cerros al parecer no son oriundos de la capital y es que las gentes a diario bajan por las mañanas para dirigirse a sus trabajos y es cuando se les ubica como personas que al parecer vienen de las comunidades rurales o serranas por la vestimenta que portan, ojalá que en el futuro no lamenten vivir en el peligro de estar en las faldas de los cerros.
En el transcurrir de los años, las gentes humildes se apropiaban de extensos terrenos para fincar viviendas, numerosos vívales se hicieron ricos al acarrear a numerosos contingentes o grupos subversivos para enfrentar a los propietarios de los terrenos o ante las autoridades policiacas y lograron sus negros propósitos, a lo mejor existe aún esa gente que encabeza a los necesitados de viviendas y ya están surgiendo de nueva cuenta.
Recordemos, que precisamente una parte de la colonia Las Conchas fue invadida por pseudo líderes que irrumpieron con violencia en ese naciente establecimiento humano, durante los años 80.s y en la colonia Emilio M. González de igual manera pero ella en su totalidad y es que en ese lugar eran abrevaderos de animales de una ordeña que aún está cerca de la colonia a un costado del panteón Jardín de la Cruz.