Por: José Ma. Narváez Ramírez.
Los comentarios controlados, referentes a la derrota del tricolor en el estado de Guerrero, han hecho que este partido acostumbrado a vencer hasta hace casi dos sexenios, mismos que ganó el PAN en lugar del PRD, que se llamó robado y que ahora forma coaliciones con este y con otros menores para propinarle otra derrota al PRI, con un ex priísta a la cabeza y con una sarta de forajidos dispuestos a partirle la madre a los de este último partido; son hasta el momento favorables a los coalicionados.
Pero al parecer otro gallo de muy diferente gallinero es el que se dispone a cantar en Baja California Sur, en la próxima contienda, aunque ya se estén lanzando las campanas al vuelo, pero dicen los del PRI que éstas carecen de badajo
Lo cierto es que un partido fundado por dos ex priístas de hueso colorado (Cuauhtémoc Cárdenas y Munoz Ledo) a pesar de luchar a brazo partido por la grande, nunca la han conquistado (aunque le han arañando los huevos al águila) y de que otro (también ex priísta) apodado el ya merito o el Péje, hace casi cinco años le tocó cargar con el muerto y hasta la fecha lo continúa paseando por toda la república llamándose defenestrado por un espurio presidente, del que se rumora le está pegando con tubo a los mexicanos que se creyeron de (para variar) su labia Lo mismo de siempre.
Total: si votamos por los perrederos nos va cargar la tiznada, si votamos por los priístas también y si amenazamos con irnos al abstencionismo nos sale cola porque a la hora de ir a depositar el papel a las urnas, éstas van a estar atascadas de gente dispuesta a desgarrarse las vestiduras por su partido.
Y ni modo de alegar que son tiempos de unas elecciones que nos traen la esperanza de salir adelante sacudiéndonos a los funcionarios que cobran altos sueldos o a los presidentes municipales que también reciben el dinero del pueblo, pero por no hacer nada O que van a implementar estrategias que lograrán controlar a los narcos. Entonces: ¿Qué vamos o debemos de hacer?
La gran mayoría (algo así como 90 millones de mexicanos) estamos sujetos a la tabulación regida por el salario mínimo, que cada año sube un mínimo de dos a tres por ciento y los precios de los artículos de la canasta básica, la gasolina, los impuestos, el gas, etc., siguen yéndose a las nubes Acaba de subir el precio del alpiste, que sirve de alimento a los pajaritos (de jaula y libres en la naturaleza) a 30 pesos el kilo El queso y sus derivados también, así como la comida en los restaurantes y mercados, en la calle y en las cocinas económicas, las taquerías y los expendios de hotdogs, pizzerías, pasteles y panaderías y no se hable de los que expenden agua y refrescos embotellados etc. etc.
Parece que se va a cumplir aquella premonición de cierto escritor italiano (autor de El Diablo), que aseguró que los ricos llegarían a eliminar a los pobres, aunque tuvieran que valerse de robots, pero así evitarían la pedidera interminable de dinero y de tantos otros pretextos para estar enfade y enfade ¡es una calamidad! –vociferan-.
Ni modo de citar al filósofo griego (o de por ahí cerquita) llamado Lycurgo, que incitó a la rebelión a los pobres, estos ganaron contra los ricos y después lo andaban persiguiendo porque se volvieron pudientes y no fuera a ser que acaudillara a los pobres de nuevo cuño
Bueno, le neta es que no hay quien pare esta situación, lo único que pedimos es Control señores Control ojala surja de no sé dónde otro adalid de apellido Colosio o Hidalgo, para terminar con toda esta sarta de méndigos, que no mendigos pero esto es el claro ejemplo de aquél que predicó en el desierto ya que sería volver a empezar Pero no creemos que se apellide Naranjo o López Obrador