Por Rafael González

El día de ayer lunes pasó una cosa muy curiosa y que es de dar risa a lo mejor, pero también es noticia, ya que esto fue informado por uno de los meseros que nos reservamos su nombre para que no lo corran, resulta que a muy temprana hora llegó el diputado local del PAN Carrillo Santana a desayunar al hotel Fray Junipero Serra, lugar donde acuden la mayoría de los políticos, funcionarios, candidatos, periodistas y alguno que otro gorrón que se deja ver por esos lugares, y que no se dedica a nada, solamente a sangrar.

El diputado Carrillo Santana acompañado de sus más fieles amigos y trabajadores, como lo es Tomás Monreal y otro que desconocemos su nombre, llegaron al hotel junto con el candidato a diputado federal por el segundo distrito del PAN, Ángel Castro Mata, también acompañado por otros dos amigos, empezaron las charritas de cantina que se avienta Ángel, muy buenas por cierto, departiendo el pan y la sal tanto Ángel Castro como Carrillo Santana.

Algunos periodistas se acercaron para buscar la entrevista, al mismo tiempo que el diputado panista como es su costumbre invitó el desayuno a media decena de ellos, no sin antes mencionar que pidieran lo que quisieran, que estaba a las ordenes de todos, a lo que Ángel Castro solo echó unas miradas de gato alebrestado ya que la cuenta al momento de pagar pensó que la repartiría entre los dos.

Sin embargo dice la fuente que primeramente terminó de desayunar Ángel Castro e inmediatamente pagó la cuenta al igual que la de sus amigos que lo acompañaban, (no liquidando la cuenta del diputado, ya que según Ángel gana muy bien), a lo que mientras Carrillo continuaba desayunando otros invitados siguieron pidiendo también.

Pues finalmente todos terminaron de desayunar, nuestro gran amigo Canciller Kissinger, el creador de la columna Torre Eiffel, se retiró confiando en la honestidad del diputado, ya que sería quién pagaría la cuenta, y cuál fue la sorpresa, que Carrillo Santana se levantó de desayunar acompañado de Tomás Monreal y sin decir nada se retiró y la cuenta apa?, pues los meseros empezaron a buscarlo para que cubriera todos los platillos que invitó al igual que su desayuno, pero patitas para que las quiero, ya no pudieron encontrarlo.

Señalan testigos que el mesero buscaba a los que desayunaron en el Fray para que liquidara cada quién su cuenta, sin embargo ya se habían retirado llenitos, y los meseros buscaban en el baño al de la chequera, al pudiente que pagara la cuenta, sin encontrar a nadie.

Y solamente mencionaron los meseros que pasarían al Congreso del Estado a cobrar el ticket de casi 15 platillos que se consumieron. Algunos reporteros al ver esta situación optaron por retirarse no vaya ser que les cobraran la cuenta que ellos no consumieron, pero seguimos creyendo en la honestidad de Carrillo Santana, a lo mejor tenía algún asunto importante en la cámara por eso la prisa de retirarse, y como es conocido y cliente seguramente luego le llevaran la cuenta de todos.

Con razón Ángel Castro corrió como tigre en brama en primavera, tenía el presentimiento que sería quién pagaría los platillos, y como no está acostumbrado a este tipo de invitaciones a los amigos, agarró breño antes de otra cosa, así pues con estas cuestiones chuscas que a veces pasan con nuestros diputados o funcionarios, son gajes del oficio, y no hay porque asustarse el diputado seguramente pasará hoy a saldar la cuenta, Tomás Monreal será quién se encargue de entregar el cheque para que no anden diciendo que se fue sin pagar, de eso estamos seguros.