Por: Luis Chávez López

Cuando el padre Luis terminó de oficiar la misa de siete de la noche en la Iglesia de San Antonio, se despidió de la comunidad católica y abordo su auto, pero al ver el sentido de la calle Ures dijo: ahh ya me lo cambiaron.
Así en cuestión de unos minutos y al amparo de la oscuridad, como si se tratara de un delito, elementos de la Dirección de Tránsito Municipal llegaron con patrullas, camionetas y personal a la calle Ures en la colonia San Antonio para modificar el sentido de esa vialidad ante el enojo de los vecinos que miraban como su calle oscura y llena de baches, ahora era pintada con rayas blancas y se colocaban nuevas flechas ilustrando el nuevo sentido de esa vialidad.

Horas más tarde lo mismo ocurrió sobre la calle Colima, donde sus vecinos se preparaban para dormir la noche del domingo, la mayoría ni se dio cuenta de esas nuevas disposiciones y se despertaron con la desagradable sorpresa de nuevas modificaciones de vialidad.

De acuerdo al personal de esa dependencia que participó en este sorpresivo operativo sobre la colonia San Antonio, su director, Francisco Javier Guerrero Cervantes tomó esta decisión de manera unilateral, producto seguramente de un concienzudo estudio, que solo él conoce y que nunca mostró a los vecinos que ahora por enésima ocasión tienen que acostumbrarse a las nuevas modificaciones viales sobre las calles Ures y Colima.
Como sucede con muchas disposiciones que toma la autoridad de Tránsito Municipal y que ni siquiera hace públicas a la ciudadanía antes de operarlas, las familias de este amplio sector de Tepic tienen un verdadero problema.

EL IMPACTO. El concienzudo estudio que explicó en algunos medios de comunicación Francisco Javier Guerrero Cervantes, señaló que al cambiar el sentido de estas dos calles, a través de Ures tendría una salida a la Universidad cuando para ello ya están arterias como la México y la P. Sánchez.

Esta disposición tiene sus efectos inmediatos en la vialidad de la colonia como de la ciudad pues al menos por lo que explicó Guerrero Cervantes, se trataba de no cargar más el tráfico sobre la P. Sánchez, pero aunque no lo reconozca así será pues los vecinos de esta colonia no tienen de otra más que salir por la avenida México o la P. Sánchez cuando quieran dirigirse al norte o sur de la capital cora.
Colocó un semáforo sobre Ures e Insurgentes, sin tomar en cuenta la alta velocidad con la que los conductores que salen del Nodo Vial de Insurgentes y México en sentido de poniente a oriente traen, les da poco margen de frenado y además ocasionará embotellamientos sobre esa ya de por si peligrosa arteria cuando en las horas pico el semáforo sobre Ures se ponga en rojo.

La autoridad de Tránsito está y debe prevenir los accidentes y conflictos que pudieran surgir en la vialidad de esta capital pero parece que trabajan en sentido contrario: es decir nos ponen a peatones y conductores más obstáculos y con ello en la posibilidad de más siniestros de los cuales la autoridad nunca reconoce su parte. Se lavan las manos.

Aquí lo dijimos hace unas semanas cuando Francisco Javier Guerrero anunció que cambiaría el sentido de estas dos calles en la San Antonio, cambios que no gustaron a los vecinos quienes realizaron varias reuniones y usaron las redes sociales para expresarlas.

Pero como siempre su enojo, su malestar nunca es escuchado por la autoridad que está acostumbrada a no avisar con la debida anticipación, a no consensar con la gente sus decisiones y a no mostrar todos los efectos negativos como las cosas buenas que pudieran tener estas disposiciones.

Ya no son los tiempos en que los ciudadanos eran tratados como la masa, que debe aceptar todo lo que les impongan y sencillamente sujetarse a escuchar, oír, callar y de paso obedecer sin replicar.
A muchos vecinos de esta colonia les quedó claro que con medidas absurdas como estas, operadas de noche, las autoridades de Tránsito Municipal justifican su trabajo de gobierno en medio del malestar general cuando hay otros problemas graves de vialidad, urgentes que atender.

Por ejemplo retirar a los sitios de taxis que han tomado por asalto los paraderos para el transporte urbano construidos por la administración de Roberto Sandoval sobre el boulevard Tepic-Xalisco, que pone en riesgo a peatones y conductores; pintar con rayas blancas y amarillas y colocar luminarias nuevas al menos las arterias de mayor tráfico para evitar la invasión de carriles y accidentes de noche; obligar a combis y chóferes de transporte urbano a regular su velocidad y bajar y abordar a los usuarios en las paradas oficiales; mantener mayor vigilancia vial sobre todo de noche y evitar que necios conductores se estacionen en los carriles laterales del Nodo Vial de México y Calzada del Ejército en su salida hacia la Universidad pues ponen en riesgo a todos, en fin.
Otras tareas prioritarias que debe atender la autoridad de Tránsito Municipal en vez de hacer modificaciones donde no debe, es meter en cintura a ciclistas y motociclistas sin casco, luces, placas, circulando en sentido contrario y a altas velocidades. ¡Vaya pues con estas autoridades!