Por Edmundo Virgen
Luego de la visita del coordinador general de la campaña de Josefina Vázquez Mota a la ciudad de Tepic, el gobernador con licencia del estado de Guanajuato, Juan Manuel Oliva Ramírez, que tuvo por objeto exigir al dirigente estatal del PAN Ramón Cambero Pérez, la suma de 220 mil votos a favor del partido blanquiazul para poder concretar el triunfo de la aspirante presidencial y de todos los candidatos en el estado, debido a esto hay quienes afirman que el dirigente panistas ya empezó a hacer sus maletas porque de no alcanzar tal cifra su remoción será inminente.
Al respecto, un grupo de panistas que condenaron la reciente imposición de candidatos que ponen al partido en riesgo de llevarse la peor derrota de toda su historia, toda vez que cuenta en los tres distritos electorales con candidatos que no tienen poder de convocatoria y que lo único que se puede asegurar es que serán derrotados y revolcados, así como una aspirante al senado que nadie conoce, ha provocado que la dirigencia nacional tome cartas en el asunto para exigir a quienes dirigen al PAN en la entidad la cifra ya mencionada que de no lograrlo desencadenara en la salida de Ramón Cambero Pérez.
Hay que resaltar que pese a la situación de alarma que priva al interior del PAN en Nayarit y que ha sido la causa de que se enciendan los focos rojos en la dirigencia nacional, Ramón Cambero Pérez, se mantiene muy optimista y asegura que su partido no solo logrará captar los 220 mil votos el primer domingo de julio, sino que superará con mucho esa cantidad ya que los candidatos panistas en el estado se llevarán el carro completo, lo que significa que ganarán los tres distritos electorales y los dos escaños al senado de la república.
Pero a pesar de los sueños guajiros del dirigente estatal, la militancia panista asegura que la derrota del PAN en el estado ya está anunciada desde el día en que se privilegió la imposición de candidatos, lo cual será la causa del derrumbe del panismo en el estado, toda vez que en las últimas semanas ha estado presentando una desbandada masiva de militantes y simpatizantes hacia otros partidos políticos, lo cual significa que el partido ha dejado de tener credibilidad entre todos aquellos ciudadanos que en las pasadas elecciones le dieron el voto de confianza y que llevaron al triunfo a muchos de su candidatos, algo que en esta ocasión no sucederá.