Por: Martín García Bañuelos.
Mayúscula sorpresa, se llevaron varios conductores el día de ayer en la gasolinera que se encuentra en las esquinas de Avenida Insurgentes y Avenida México, cuando pretendían cargar combustible y las bombas se encontraban con visibles sellos de la PROFECO e inutilizadas para brindar servicio.
Y es que al parecer dicho establecimiento, surtía el producto de una manera irregular y muchas voces se alzaron para que la autoridad responsable actuara de inmediato y al parecer se obtuvo eco en su demanda, ya que el día de ayer el delegado de PROFECO mandó cerrar las bombas propiedad de Rigoberto Ochoa Zaragoza, púes no se pudo brindar el servicio por parte de los empleados.
No se saben realmente las causas de lo que ahí ocurrió, pero de que las bombas de gasolina de ese establecimiento no estaban funcionando, si es verdad, pero la suspicacia y el morbo de la gente hace que se extienda el rumor de que la PROFECO, clausuró ese establecimiento por brindar un pésimo servicio a los automovilistas.
La PROFECO, no ha actuado conforme a la ley ante otros negocios y es que a menudo la ciudadanía se ha quejado que muchas empresas que prestan un servicio, no cumplen al cien por ciento, citaremos como ejemplo a la señal por cable (varios), CFE, TELMEX sin olvidar los pesos (kilos) y medidas completos.
Pero no hay que hablar mal de la PROFECO, ya que actuó en cerrar la gasolinera, (o sea las bombas) esteramos informando de cuanto robaban las bombas, o si estaban mal calibradas que es lo mismo, la maña para robar, además de la multa que impondrá la dependencia a esta gasolinera, para que no digan que no trabaja Higinio Madrigal, hay está la respuesta.
Por el otro lado veremos si el ex gobernador utiliza influencias en el gobierno para no pagar multa alguna, así como está acostumbrado siempre, los automovilistas enfadados de que siempre las bombas estén alteradas para beneficio personal.