José María Castañeda

SANTIAGO.- Un lamentable accidente carretero se suscitó la mañana del día de ayer en el tramo carretero Santiago – Amapa a la altura de la zona de tolerancia donde participó como ya viene siendo costumbre una motocicleta, y un automóvil Cavalier arrojando como saldo tres personas lesionadas entre las que se encuentra una menor de meses de nacida.

Por información proporcionada por la dirección de seguridad pública municipal se señala que el accidente se suscitó a la altura del puente que se encuentra entre la zona de tolerancia y el poblado de Amapa, donde la peor parte la sacaron el matrimonio que viajaba en la motocicleta marca Yamaha conducida por Jesús Filiberto García Rodríguez, con quien viajaban además su esposa Diana Rincones García de 32 años de edad y su menor hija de solo meses de nacida de quien no se proporcionan mayores generales.

Luego del percance permanecieron tirados sobre la cintilla asfáltica hasta el arribo de la ambulancia de la benemérita Cruz Roja, mientras que alertados los policías municipales y el personal de tránsito mantenían en calidad de detenido al presuntos responsable del accidente Ingeniero Jorge Ramírez Ortega de 44 años de edad quien junto con la esposa de este Julia Carreón Persea, son originarios y vecinos del poblado de Amapa.

Los lesionados de quienes no se proporcionan la gravedad de las lesiones sufridas fueron trasladados a la sala de urgencias del seguro popular, pudiendo abonar según la versión de varios testigos que es necesario que de una buena ves las autoridades de tránsito sancionen pero de a deberás a los motociclistas que transporten a sus familias en estas frágiles unidades acompañados por sus familias y sus menores hijos sin traer elementos de seguridad como son casco, guantes y demás.
Es común ver por la calle a personas tripulando una motocicleta con la esposa atrás y hasta tres menores de edad sin que los agentes de tránsito les llamen la atención, por su parte el Ingeniero Jorge Ortega, quien fuera jefe de obras públicas en el periodo administrativo de Juan Jiménez Segura, y que se siguiera de largo en la administración de Cacho Delgado, rogaba a dios por que las lesiones sufridas por los motociclistas fueran leves.