Por Óscar Verdín Camacho

De grandes moretes en la espalda, hombros, piernas, se dio fe ocular el martes uno de mayo cuando la señora Juana Valentín Evangelista, de 40 años de edad, rindió declaración preparatoria ante el Juzgado Cuarto Penal de Tepic.

La mujer deslizó su pantalón para mostrar las lesiones, que causaron sorpresa.
¿Qué sucedió?, ¿producto de qué eran esas lesiones?.

Un día antes, el lunes 30 de abril, la Procuraduría General de Justicia (PGJ) informó la detención de Juana Valentín y de Marcelino Preciado Arellano, un sujeto que, según el comunicado de prensa, había abusado sexualmente de una menor hija de Juana, a quien le entregó unos pesos para comprar cerveza.

ESAS FOTOS

Este reportero tuvo acceso a fotografías que muestran las distintas lesiones en el cuerpo de Juana Valentín. Con fotografías de Relatos Nayarit, no se pretende asumir defensa alguna de la acusación formal por el presunto delito sexual en agravio de una niña, sino dejar la interrogante de qué provocaron esos moretes.

Juana Valentín fue consignada por el delito de violencia familiar y por el mismo le ha sido dictado auto de formal prisión, según el dictamen del juez Cuarto Penal Nicolás Ballesteros Villagrana.
Mientras tanto, a Marcelino Preciado le fue dictada la formal prisión por violación agravada, con base en el número de expediente 235/2012.

De acuerdo con los datos recogidos, el ilícito se registró el domingo 29 de abril. En su declaración ministerial –luego ratificada ante el juez-, Valentín Evangelista indicó que Marcelino le pidió prestada a su hija para llevarla con su mamá, a lo que accedió. Horas después, la policía los detuvo por la agresión sexual ocurrida.
Trasladados a Tepic, los tres menores hijos de Juana quedaron bajo resguardo de las autoridades competentes.

En su declaración preparatoria, Juana completó diciendo que había sido golpeada mientras estuvo a disposición de un agente del Ministerio Público, pero que desconocía quién lo hizo directamente porque estuvo vendada. Dijo que le pegaron cachetadas y que sintió golpes en distintas partes del cuerpo como si los produjeran con una cuarta.
La inspección ocular del personal judicial describe lesiones en los hombros, espalda, piernas y el glúteo derecho. Se trata de lesiones de entre 10 y 15 centímetros.