Por: Luis Chávez López
Da pena ajena pero nos hemos dado a la tarea de leer y estar presentes en algunos actos de proselitismo de los candidatos a diputados federales y al Senado de la República y nos damos cuenta que la mayoría no están haciendo propuestas serias ni viables a los ciudadanos para trabajar en ambas Cámaras y más bien orientan su mensaje con altas dosis de triunfalismo o hacen promesas como si fueran candidatos a una presidencia municipal, a un comisariado ejidal y no como aspirantes a legisladores federales.
Y si no lea con atención por unos días, lo que ofrecen los candidatos a diputados federales de todos los partidos políticos y verá usted que la mayoría desconocen qué y cuál es el trabajo legislativo federal.
Porque mire la mayoría de ellos ofrecen solucionar problemas de servicios municipales como la recolección de basura, gestionar obras, apalancar algunos proyectos, gestionar créditos, llevar maquinaria para reparar algún camino, hacer gestión ante algún ayuntamiento con los alcaldes amigos, en fin.
Esa es chamba de los alcaldes diputados locales, regidores, del síndico municipal en fin.
Hay candidatas y candidatos que llevan la zanahoria por delante, mandan a sus promotores a regalar desde pollos congelados, láminas y otros materiales de construcción hasta despensas.
Otros hacen funciones de luchas gratuitas y eventos para festejar a las madres.
Pan y circo pues señoras y señores.
NO HAY PROPUESTAS. Lo triste es que son pocos, son raros quienes tienen alguna idea de lo que si es posible proponer en materia de salud, educación, empleo, seguridad pública, desarrollo social, medio ambiente, inversión pública, comercio, relaciones exteriores, en fin. Allá se tratan asuntos de carácter nacional y no municipales.
Y como en la viña del señor hay de todo, existen raras excepciones de quienes tienen claridad en lo que ofertan al pueblo y que saben que no es lo mismo prometer servicios municipales a hablarnos de las iniciativas que pudieran impulsar ya sea en la Cámara de Diputados o la de Senadores donde el nivel del debate y de las ideas es el más alto del país.
Es cierto que a Erika le fue muy bien en un evento multitudinario en el Lienzo Charro de Ixtlán del Río, pero no debe engañarse pues la gente la llevó Ivideliza Reyes, candidata del PAN al Senado.
Lo mismo sucedió este fin de semana en la Monumental Plaza de Toros de Don Antonio que volvió a cimbrarse pero no en favor del ex diputado Angel Castro Mata, sino por el trabajo de Martha Elena e Ivideliza.
No crea que solo Ana Erika trae el problema del discurso y de la confusión en torno a cuál es la responsabilidad y el trabajo de un diputado federal, de la ausencia de una propuesta clara de lo que hará en la Cámara de Diputados Federal para no ser una diputada federal más del montón, grises y si presencia como nos ha sucedido siempre con los diputados federales que llegan por la vía Pluri a San Lázaro.
De algo similar adolece la candidata del PRI a Diputada federal por el Tercer Distrito, Gloria Núñez, originaria de Compostela donde en reciente acto de proselitismo ya dio como un hecho que ganó la diputación. A lo mejor sí pero ¿para qué ese desbordante y prematuro triunfalismo?
En su discurso nos encontramos frases huecas que no ofrecen nada, como la siguiente: amigas y amigos los invito a trabajar arduamente con gran entusiasmo y el corazón, como sé que lo están haciendo en algunas de las demarcaciones, porque estoy segura, convencida, igual que ustedes, que no solamente vamos a ganar, vamos arrasar en el municipio de Compostela el próximo primero de julio.
Este ofrecimiento lo hizo en reciente reunión donde estuvo acompañado de su ex jefe y promotor político, el ex alcalde de Compostela, Héctor López Santiago además de Carlos Ríos Lara, dirigente estatal del PRI. ¿Cómo la ve?