Por Edmundo Virgen

Cerca de la población de Guadalupe Victoria, aproximadamente a unos diez kilómetros de distancia, se localiza el ejido rivereño de La Boca del Asadero, en el municipio de San Blas, un pueblo de pescadores cuyos habitantes durante décadas se han dedicado a la explotación de los recursos del mar.

De acuerdo a datos recientes, unas 150 familias habitan en este ejido, de las cuales son cerca de 70 los pescadores que constituyen la cooperativa pesquera del poblado que lleva por nombre Boca del Asadero cuya producción tanto en la pesca de escama, como en la captura de camarón, no solo se distribuye en el mercado local, sino que se traslada a diversas entidades de la república donde existe gran demanda.

Pero a pesar de lo rudo del trabajo que desde siempre han desempeñado los actuales socios, así como los antiguos fundadores de esta organización de pescadores, sus ingresos no se han visto reflejados en una mejor calidad de vida, especialmente por carecer de la infraestructura necesaria para poder darle valor agregado a la producción pesquera, ya que aún cuando disponen de embarcaciones provistas de motores fuera de borda, carecían de un centro de acopio.

Sin embargo, gracias al valioso respaldo de las autoridades federales, este problema ancestral está por resolverse en favor de todas estas familias que viven de la pesca debido a que muy pronto se estará inaugurando un centro de acopio que contará con bodegas y aparatos de refrigeración para la conservación de los productos del mar.

Cabe destacar, que para la construcción de estas instalaciones los pescadores donaron un terreno de amplias dimensiones, en tanto que la federación destinó los recursos necesarios para su construcción, lo cual ha sido motivo para que exista entre los pescadores y sus familias confianza en que las cosas mejorarán debido a que ahora podrán contar con un centro de acopio que les permitirá conservar su producto para poder venderlo a un mejor precio, además de que también contarán con un fondo de financiamiento para poder mantenerse mientras se comercializa el producto.

En estas instalaciones se informó, todos los pescadores podrán pesar el producto, además que podrán desvicerar, guardar, conservarlo en hielo, congelar, todo el tiempo que sea necesario ya que lo que se pretende es que les vaya mejor.

Pero eso no es todo, ya que el gobierno federal por conducto de la CONAPESCA tiene proyectado mantener en óptimas condiciones a los pescadores de la Boca del Asadero para que puedan ejercer en forma eficaz su trabajo, es por esto que en una segunda etapa se tiene previsto una fuerte derrama económica que será destinada al desazolve de los canales, así como a la construcción de un atracadero de embarcaciones, en el cual por cierto, ya se avanza en su construcción.

Sin duda que ante las obras de infraestructura que se llevan a cabo en la Boca del Asadero, pescadores cooperativistas como don Juan Hernández estiman que se generará un importante repunte en esta actividad, además que giros importantes como el comercio, se verán muy favorecidos, pero para esto es urgente el asfaltado de los cuatro kilómetros que le faltan al camino de acceso al pueblo, toda vez que de los diez kilómetros que hay de distancia hasta el ejido de Guadalupe Victoria, solo 6 están pavimentados y por este motivo los habitantes ya realizan las gestiones para la realización de esta obra que mejorará las condiciones de vida de los pobladores en la Boca del Asadero.