Por: Juan Fregoso
Acaponeta, Nayarit.-Manuel Humberto Cota Jiménez, hasta ahora cayó en la cuenta de que el campo se encuentra abandonado, que es necesaria la generación de empleo en el estado de Nayarit, pero cuando ocupaba una curul en la Cámara de Diputados, ni siquiera se dio por enterado, por ello más que sonar a ofensas sus palabras, en realidad son para morirse de risa, pues resulta que hasta hoy que anda en pos de la senaduría le cayó el veinte a nuestro flamante candidato.
Acá en la zona norte cuántas cosas no prometió este señor cuando anduvo peleando la diputación federal, fueron muchas, tantas que llenaríamos este periódico y otros más. Aquí también se comprometió en fomentar el desarrollo del agro—el pivote del crecimiento de todo pueblo—así como el fomento del empleo, pero ninguna de las dos cosas cumplió don Manuel, que no es más un vividor de la política, que ni siquiera regresó a estos lares a agradecer el apoyo que le brindó la región norte, la que ahora se apresta a cobrarle la factura.
Entonces, cómo creer nuevamente en su demagógico discurso, definitivamente este señor, está viendo al pueblo nayarita como un enano mental, incapaz de sopesar cada una de sus palabras, pero de lo que no se ha dado cuenta es de que la ciudadanía ya tiene una idea más clara de su persona: Cota Jiménez es un mentiroso contumaz, porque él mejor que nadie sabe que todo lo que dice en su campaña no son más que puras patrañas cuyo fin es envolver a la gente para que le dé por enésima vez su voto y seguir amamantándose de la ubre presupuestal, mientras que el pueblo al que dice querer y defender, sigue inmerso en la miseria, gracias a su ineptitud y a su valemadrismo.
En Bahía de Banderas, Cota dijo que el campo y la generación de empleos son los principales temas que hay que abordar en esta zona costera. Enseguida, subrayó que las propuestas que venimos a traer a los badebadenses son las reformas estructurales de México. Y para congraciarse con el candidato a presidente de la República, apostrofó: El tema central que agobia a nuestro país es justamente uno de los compromisos de (Enrique) Peña Nieto, estamos hablando del empleo, la gente quiere más salarios de calidad—¿cuándo han sido de calidad?—,en verdad que Manuel Cota está tan desinformado como el propio candidato presidencial, y esto se debe a que ninguno de los dos jamás en su vida han visitado un mercado para comparar un kilo de frijoles, un kilo de tomates, como tampoco han visitado una tortillería a comprar un kilo de tortillas.
Por si fuera poco, que se sepa ni Cota ni Peña Nieto han sido obreros de alguna fábrica, mucho menos han cargado en sus hombros botes con cemento, tampoco saben lo que es abrir surcos en la tierra, como lo hacen millones de campesinos que sí lo hacen para ganarse el sustento bajo los inclementes rayos del sol. Luego entonces, ¿cómo podrán saber el precio de los productos que integran la llamada canasta básica? Cómo podrán saber cuánto gana realmente un obrero, que en su mayoría perciben salarios de hambre, si nunca han trabajado, a menos que a la política le llamen trabajo, que no lo es en el sentido estricto de la palabra, porque el trabajo implica productividad, producir un producto o satisfactores que requiere la gente para sobrevivir. Así pues, la política no crea ningún tipo de satisfactores, o bienes, no produce nada que satisfaga las necesidades fisiológicas de los pueblos, lo único que produce son pobres y más pobres, y por supuesto, una hornada de nuevos millonarios. Manuel Cota, sigue mintiéndole a la gente, porque es parte de su naturaleza, es un mentiroso de siete suelas que sólo busca su beneficio personal.