Por: José Ma. Narváez Ramírez.
Gobiernos del PRI y del PAN, van y vienen con la cantaleta de que ahora sí llegará un cambio que nos saque de la pobreza en que vivimos, y conforme salen con el mismo disco rayado, suben de tono los impuestos, las carencias, las alzas de los productos de la canasta básica, los derivados del petróleo y todo lo que se anuncia a través de los medios de difusión, porque estamos en una sociedad de consumo y se trata de que el pueblo pague por todos los servicios, por todo lo que se le ofrece como oportunidad, como oferta, como ahorro, -que le haga como pueda- nada es gratis y los elevados sueldos que reciben los que trabajan con él, se seguirán recibiendo porque así lo estipula la ley que manejan los politiqueros Mientras, campañas van y vienen y los slogans serán que viene el cambio de verdad pero todo sigue y al parecer seguirá igual o peor que antes, porque ellos manejan las votaciones y los organismos que las rigen.
Las eternas promesas de que cambiarán las cosas para bien de los sometidos al gobierno, no dejan de ser burdas patrañas que arguyen los que detentan el poder para engañar a quienes conforman el grueso del pueblo, y mientras más necesidades les hacen sentir, es mayor la imposición por medio de la ley –o por la fuerza de las armas- del dominio sobre nosotros.
Hoy están doblegando al candidato del tricolor, cuando antes no se estilaba un mínimo de crítica o de protesta contra la imposición, ya le están haciendo caer en su juego y se nota contrariado, sorprendido, al ver que no encuentra al pueblo tan entregado como se esperaba. Al ver que le exigen respeto para que no vaya por los pueblos de México pregonando promesas que ustedes saben que cumpliré cuando todos sabemos que ni en cuenta las tomará si sube al poder.
Esta es una verdad inobjetable. Peña Nieto ha sido repudiado en varias partes donde ha sostenido su politiquería del fraude (como la Ibero y en Veracruz) donde no aceptan estos tipos de política arcaica que durante más de 70 años mantuvieron una dictadura aprovechándose de la falta de preparación y de educación de la sociedad mexicana, a la que obligaron a huir hacia el extranjero (por falta de empleos bien pagados) y que ahora regresa (aunque no por que así lo desea sino obligada por la ley de los EUA, al que le sirvió ilegalmente para desempeñar los trabajos más duros y hoy los defenestra legalmente porque ya no los ocupa Y les coloca una barrera o muro, para impedirles el paso y dota a sus salvajes guaruras de armamento y equipo de alta seguridad para que les disparen en el intento).
Tiene que venir un cambio, sí, y éste es el del sistema de gobierno: Meter a una nueva cárcel integrada por policías y jefes incorruptibles, a los explotadores de los ciudadanos y elegir a los que le van a servir con honradez. O díganme ustedes, lectores, ¿Vamos a permitir que nos sigan saqueando, que nos sigan matando, que nos sigan explotando, secuestrando, imponiendo el agiotismo bancario, la corrupción del manejo de la medicina y los medicamentos, el malabarismo que hacen con el petróleo, con la educación amañada, con el cómodo robo de los sueldos en dólares que perciben los que supuestamente tienen el deber de sacrificarse por el pueblo, de servirle, de hacerlo progresar, de sacarlo de la pobreza, no de hundirlo más?
Control Señores Control Ya chóle con sus tarugadas de que vamos al cambio ¿Cuál chaqueta? VAN PARA EL BOTE. Especialmente los que aseguran que viven de la política.
(Líneas. Tel. 311 158-66-55).