Por Brígido Ramírez Guillén
Decano del periodismo en Nayarit

Se hizo mucho escándalo por lo ocurrido el viernes trece de mayo en la Universidad Iberoamericana de Santa Fe, en que un grupito de jóvenes estudiantes a coro le gritaron a Enrique Peña Nieto, candidato presidencial del P.R.I, FUERA, COBARDE, ASESINO, cuando les hizo una visita con intenciones de entablar un dialogo y exponer sus propuestas como aspirante a gobernar desde los pinos.. breve fue el dialogo en un auditorio aunado, pero a los gritos e insultos tuvo que salir en forma precipitada por la puerta de atrás y abandonar la institución, al analizar tales hechos no se podría uno imaginar que los universitarios tuvieran la mente envenenada, llena de odio, contra otro joven metido a la política y un buen ex gobernante, que en su proyecto de candidato esta la transformación de México, combatir la corrupción, la inseguridad, abrir más fuentes de empleo y abatir la pobreza


Muchos se hicieron, desde luego, la pregunta;¿Quiénes manejaron a esos jóvenes estudiantes para agredir verbalmente contra Peña Nieto sabiendo que como candidato del P.R.I encabeza las preferencias de los ciudadanos.. por eso candidatos y presidentes de la Republica siempre se la han pensado en visitar las universidades, porque en muchas de ellas existen focos de agitación y de odio hacia los políticos y las autoridades de gobierno.. al registrarse este incidente en la Ibero, algunos comentaristas reconocidos aquel catorce de mayo de 1975, mandó el presidente Luis Echeverría se le comunico ir a la Universidad Autónoma de México a intentar inaugurar los cursos y ya estando en un auditorio cerrado alguien, por supuesto un estudiante, le lanzó una piedra que se estrelló en la cabeza, de poco pelo, del jefe de la nación.. eran tiempos en que todavía estaba muy presente en las memorias de los mexicanos la masacre de estudiantes en Tlatelolco el dos de octubre de 1968 y el jueves de Corpus de 1971 con la actuación de los Halcones..


Como consecuencia de aquella pedrada que recibió Echeverría vino la represión contra algunos estudiantes que injustamente habían participado en la agresión y así un día fue encontrado muerto a un lado de la carretera, cerca de la ciudad de Puebla, un joven alumno de la Universidad identificado por sus familiares y autoridades. El estudiante había sido asesinado a balazos.. el padre del universitario y su hermano de inmediato se interesaron por investigar ese crimen, pagando fuertes sumas de dinero a detectives privados durante prolongado tiempo y estando siempre en contacto con las autoridades policiacas de la angelopolis.. después de seguir una serie de pistas para esclarecer aquella muerte, sin resultados positivos, llegó un dia en que un alto funcionario político de Puebla llamo al padre y al hermano del universitario que ese caso ya estaba cerrado para la policía del lugar, pues al joven asesinado se le había culpado de haber lanzado aquella pedrada al presidente Echeverría aunque nada tenían que ver las autoridades de Puebla los informes que tuvieron iban dirigidos a identificar al agresor de lo ocurrido aquel catorce de marzo de 1975.. padre y hermano de la victima de aquel crimen tuvieron que cerrar su investigación, siempre teniendo una idea clara de la inocencia de su familiar..


La duda siempre está presente sobre la participación de aquel joven universitario ya que durante su estancia en la máxima casa de estudios demostró muy buena conducta, sin tendencias políticas y menos de grupo, con un sobresaliente en los estudios, destacado en todas las materias de su carrera profesional.. aquel joven estudiante de la Universidad de Puebla era un Nayarita de familia acomodada.. para cerrar esta columna, podemos afirmar que lo ocurrido en la Universidad Iberoamericana no afecto en nada la imagen del candidato presidencial Enrique Peña Nieto, pero si dejó mucho que decir de una Universidad privada que alberga a jóvenes de un futuro incierto sobre su conducta profesional, pues ya desde ahora demuestran estas poseídos de una agresividad incontrolable por la violencia de sus actos. Hasta la próxima. Decano del Periodismo.