José María Castañeda

SANTIAGO.- La mañana de ayer nos llevamos la sorpresa de que de manera sorpresiva el presidente municipal Pavel Jarero Velázquez, había hecho enroques en su gabinete al dar de baja como secretario del Ayuntamiento a Alfonso Virgen, nombrando en su lugar a quien fuera hasta el pasado martes secretario de seguridad pública, Eduardo Lugo, quien a su vez le cedió el cargo de secretario de seguridad pública al experimentado policía José Pelayo Santana.
Hasta ahí esto era lo que se manejaba aún sin oficializar estos nombramientos por parte del alcalde, estos enroques eran la comidilla en todas las dependencias oficiales, excepto en tesorería donde ahí se festejaba el cumpleaños de una empleada, por lo que cuando menos en esta área el festejo del día del burócrata y del día de la cruda del día siguiente continuaba, sin que la jefa de personal se diera por enterada encerrada como siempre en su esfera de cristal donde como doña Blanca habita un día sí y otro también, pero continuando con la comidilla del día de ayer, el alcalde llamó a rueda de prensa en el Teatro del Pueblo, a las 17:30 horas donde presumiblemente oficializaría los nuevos nombramientos, sin embargo esto no sucedió debido a que de última hora canceló la rueda de prensa citando para el día de hoy a las 10 a.m. en el mismo sitio es decir en el vestíbulo del teatro del pueblo.

Sin embargo la mañana de ayer al acudir a la dirección de seguridad pública el personal que ahí labora se daba a la tarea de felicitar a Pelayo como es conocido el hasta antes subdirector de policía, por su nuevo nombramiento, mientras que el propio Eduardo Lugo, al ser entrevistado por nuestro amigo personal el reportero Cuauhtémoc Becerra, al entrevistar al profesor Lugo, este le dijo que quizá en la próxima vuelta que diera por tierras de Santiago, lo encontraría despachando en la secretaría del ayuntamiento.

Es decir desde antes Lugo, daba por hecho que sería el sucesor de Poncho Virgen, del cual ignoramos cuál será su futuro inmediato, aún que hay que decirlo en su encargo como secretario del ayuntamiento, se desempeñó como una persona brillante que demostró su lealtad al presidente municipal, y por sobre todo su enorme capacidad como funcionario, así las cosas en esta serie de enroques que aún que no han sido oficializados por el primer edil, Pavel Jarero, ya se dan por hecho.