Por: José Ma. Narváez Ramírez.
-Oiga compadre, ¿Y usted por qué causa, motivo, razón o circunstancia, se metió al mal llamado oficio de periodista o comunicador -o garrapateador- de palabras que salen en revistas o periódicos, o las pasan por la radio y la tele?
-Pues, es como cualquier otro trabajo, no se por qué lo califica de mal llamado Este se va transformando poco a poco en una especie de enfermedad inoculada por un gusanillo, cuya baba trae el germen que genera en algunos individuos ese fenómeno que antes se le llamaba los tragatinta, cualquiera que sepa escribir puede ejercerlo, y es muy difícil de erradicar
-Pero muy mal pagado, compadre, y más criticado que presidente municipal De esos que sacan para construirse una mansión y ponerles aire acondicionado hasta a las gallinas, no se diga a los caballos pura sangre que tienen en sus súper ranchos Como los casos de Tupan, Santiago y otros Ya ve, se pasean por el pueblo como si le hubieran hecho un gran favor a la gente, y todo mundo sabe lo que se ratearon
-Tienes razón, el asunto es que a la mayoría de los que practicamos esta inquietud, nos gusta –como se dice vulgarmente- la mala vida. Nunca te van a aceptar como empleado aquellos que hacen mil malabares para fregarse la lana del contribuyente
- Pues será el sereno, pero su familia no tiene la culpa de que usted haya escogido esa especie de enfermedad que dice
-Pero no exagere, compadre, es un trabajo honorable y tiene sus compensaciones que causan algunas veces, satisfacción, aunque el grueso del pueblo no lee mucho
-Será porque ponen puras mentiras, compadre. Pero a mi no puede engañarme, no conozco a ningún periodista de infantería, honesto, que tenga cuando menos casa propia, carro y dinero en el banco Por eso yo prefiero vender tacos que palabras, y así no me embronco con nadie Porque no me va a decir que con el sueldo que ganan, pueden llegar a comprarse lo que tiene un taquero de carreta Lo que usted medio saca en una semana yo lo saco en un día compadrito.
-Bueno, es que usted tiene el don de hacer billetes Ha logrado estabilidad económica, y todos sus hijos tienen carrera universitaria o técnica
-Pues no le presumo, pero bien sabe usted que dos salieron del Tecnológico con maestría, y ahora andan –con eso de la fuga de cerebros- por allá en Chicago Su servilleta estuvo a punto de recibirse en la Universidad, pero ya ve que a tiempo tiré la toalla para dedicarme a este negocio
-No, si ya decía yo que mi ahijado era muy bueno para la estudiadilla
-Bueno mangos, usted me lo andaba descarrilando cuando lo quiso meter a periodista y empezaron a ponerse unos cuetotes de agarra pollos, y le decía que con una cámara y una grabadora la pegaba, pero no lo convenció Y en ésa dizque chamba lo que sobran son invitaciones a pistear y los supuestos políticos les pagan con ambarinas o tragos de amargo licor botanizas, y de vez en cuando, un chayotito
-No a todos, compadre, nomás a los barberos y a los que les gusta echar el maldito para apantallar O los que cobran por callar
-Déjese de cuentos chinos ustedes se mueven en un ambiente muy canijo y se los pueden escabechar si le hacen al vivo Además es un gremio en el que por debajo del agua se balconean Todos contra todos, parecen cuates pero es una onda muy hostil, nada de solidaridad más que en caso de asesinato o desaparición Pura grilla, burla grotesca y mófa gandallera, porque ustedes mismos se califican de improvisados, de corrientes, de chayoteros, de barberos Con critica mordaz, envidias y bellaquerías
-Cálmese compadre, ¿Pues qué mosca le ha picado ahora?
-Ninguna, cómpa, pero la verdad es que ya me cansé de verlo tan jodido, de que nadie lo apoye y de que lo traigan en chismes y tiznaderas, siendo que los que chalinean traen abultadas las carteras y presumen de que nunca han recibido dinero mal habido ¿Por qué esa hipocresía, al cabo nadie les va a quitar nada, y mucho menos les reclaman?
-No haga usted caso, compadrito, es un gremio compuesto en su mayoría por gente trabajadora que obviamente tiene sus diferencias, sus defectos, pero cuentan mucho los orgullos, porque es muy difícil destacar
-Si, por causa de la misma falta de cohesión, de apoyo, de sinceridad
-Bueno, a veces uno se imagina que si el gremio se uniera en un solo haz, tendría tanta fuerza que se podrían lograr las cinco ces.
-¿Y esas cuáles son?
-Casa, comida, carro, centavos y la última se la dejo de tarea
-Ah que mi compadre Pero eso se supone que está muy verde
-Tiene usted razón, máxime con los tiempos llamados del arrastre, en que no les dejaron dinero para el pueblo, solamente para los bolsillos de los burócratas y los funcionarios, ya ve todo lo que se recaba es para cubrir lo salarios
-La crisis no está para andar sorteando situaciones extremas. Hay que agarrar el toro por los cuernos
-¿Y qué me sugieres?
-En primer lugar, te sugiero que te acabes la ambarina esa que ya está más caliente y mosqueada que taco de aparador, y pide las ostras porque se me está ocurriendo poner una sucursal del negocio en el mero centro ¿Qué te parece que te hagas cargo de él y te paso el 30 por ciento de las utilidades? No vas a poner nada en efectivo, al cabo ni tienes, mejor usa las influencias para que nos permitan vender bebidas alcohólicas, pero ya no quiero verte haciendo sala en ese gremio tan prostituido ¿Jalas?
-A la mejor te quedo mal, compadre, ya sabes que no tengo práctica para el asunto ese de la despachada
-Sí serás Pues dile a mi comadre que te aliviane y pones a uno de tus chavos a lavar platos y picar la verdura y otro para pedir la tortilla y preparar la salsa Además ya tengo celular y será más fácil la comunicación para atender los dos negocios.
-Pues ya estaría de Dios, compadrito, sí jalo, pero permítame primero consultar a la vieja, tu comadre, porque ya sabe que anda siempre con las quejas de que las reumas, el dolor de espalda y esas cosas
-Porque no hace nada, nomás póngala a chambear y verá que se le quita lo quejumbrosa, además conmigo no les faltará comida, que es lo principal, y por falta de experiencia no te preocupes, para esta cosa de la industria de la taqueada no creas que hay que ir a la Universidad
-Pues, muchas gracias compadre, nomás déjeme probar suerte en el concurso de periodismo del siete de junio y usted dirá cuando empezamos
-Ah que mi compadre tan optimista, ya sabe que es pura movida Pero está bien Por lo pronto vaya pidiendo un cartucho de cerxias para celebrar esta nueva sociedad y el paso a una nueva vida para usted y su familia, que ya la tienen muy merecida Y en el nombre sea de Dios
-Ya rugió
(Lí neas. Tel. 311 158-66-55).