Por: Martín García Bañuelos.
Hasta nuestra redacción, llegó una denuncia en torno a los excesivos cobros que hace la Comisión Federal de Electricidad (CFE), en los hogares nayaritas y es que la falta de circulante monetario y la precaria situación en que nos encontramos todos, nos pone de mal humor y hace que nuestras obligaciones de pago no las podamos hacer a la brevedad posible.
Nos dimos cuenta que en una casa (normal), el recibo por cobro de energía eléctrica, había llegado de $700.00 (Setecientos pesos), por lo que consideramos injusto tan alto cobro por parte de la paraestatal y es que la casa en mención no tiene más que un cuarto y un pequeño patio y sus moradores son personas de situación precaria.
No es posible que en nuestro estado contemos con tres Presas Hidroeléctricas y aún así el costo por el consumo de electricidad sea uno de los más altos en el país, que pasaría con la propuesta (¿?) que hizo un Diputado Federal Nayarita, cuando según él juntó UN MILLÓN de firmas para demandar que dichos cobros por el consumo de luz en Nayarit, fueran mínimos al resto del país.
Nada más imaginemos, la situación en que viven las personas que trabajan por un salario mínimo ($ 57,00), ganando al día, para qué les sirve esa cantidad y todavía hay que desembolsar para las comidas, vestido y el pago de los servicios, además del transporte, etc. etc., por eso las amas de casa a diario ponen el grito en el cielo.
El orate ese que dijo que con $ 6.000 pesos mensuales, se puede vivir bien y en condiciones de tener casa y carro a la vez, no alcanzó a comprender que gracias a éste gobierno la canasta básica no ha dejado de subir así como de los aumentos a las gasolinas y de otros productos, haciendo que la vida sea cada vez más cara y sin posibilidad de controlarla.
Ojalá y que los próximos Legisladores y los Senadores nayaritas, en verdad vean y sientan de las necesidades del pueblo, ésta situación de que no hay empleos, parar de inmediato todos los aumentos a la canasta básica y al pago de los servicios, parar la violencia y un sinfín de cosas que el pueblo día a día ve más lejano.