Por Fernando Gutiérrez Meza.-
Qué bueno que recientemente el gobernador del Estado, Ney González Sánchez, anunciara que para la autorización y entrega de permisos de taxis los interesados no requieren de mediador o el pago de alguna cantidad de dinero, se trata de un apoyo que gobierno otorga a aquellos ciudadanos que por años han servido como choferes.
Lo anterior en virtud que los “coyotes” siempre surgen para hacer los tramites, gestiones o buscar que el permiso salga antes, como normalmente sucede, aparecieron de diferentes partes o como supuestos dirigentes de organizaciones fantasmas, con el objetivo de ganar unos miles de pesos, dizque para más rápido, pero esa función corresponde a los funcionarios del gobierno vías la secretaria, subsecretaria o tránsito.
A cada mitad se sexenio se acostumbra que los gobernantes en turno realicen esas acciones para ayudar a los trabajadores del volante, pero entre esos también se beneficia a funcionarios de nivel medio, a los amigos, parientes, ahijados y gentes cercanas a políticos, mismos que al concluir los gobiernos aparecen a bordo de autos de alquiler, llámense amarillo, rojos, azules o blancos.
Sorprende que el ejecutivo haya anunciado que el mes de septiembre se entregarían permisos para taxis, cuando el mismo mandatario durante la entrega de vivienda para taxistas amarrillos en la zona de la Cantera y en donde por cierto, ese asentamiento llevara su nombre, dijo, que en estos momentos en nuestra entidad hay miles de taxis, que en vez de pedirle permisos, buscaran otras alternativas como financiamiento de determinado negocio o pequeña empresa.
La verdad hay razón sobre el tema del transportes público, en la capital nayarita circulan diariamente cientos de taxis, tan solo pararse en una esquina y se observa que en un minuto pasan hasta diez carros de alquiler de diferentes colores; aunado a la mala conducta de los -chafiretes- algunos hasta drogadictos y groseros, éstos siempre andan mal humorados y los conductores comunes tenemos que pagar los platos, debido que tenemos que soportar la irresponsabilidad de los choferes, que en principio no respetan señalamientos, lugares prohibidos o semáforos, se sienten dueños de la calle, ante la complacencia de autoridades tanto del Estado como el Municipio.
La verdad es que el gobierno debiera valorar si realmente se ocupan más taxis, porqué la realidad de las cosas, parece que los existentes son suficientes, la ciudad de Tepic no es para tanto, aunque hay lugares y poblaciones indígenas donde requieren de un transporte de alquiler, pero nadie busca servir en esas poblaciones, todos quieren hacer bola y causar más problemas en la ciudad.
El problema del servicio público es el pan nuestro de cada día, los accidentes, choques y percances constantemente se presentan ante la irresponsabilidad de los -chafiretes- tanto de taxis como de camiones urbanos, al grado que el usuario siempre anda con el Jesús en la boca, por el riesgo de chocar y sufrir un golpe mortal o una lesión que los deje discapacitado de por vida.
Por ahí en un mensaje que les dieron durante un acto político, precisamente se hablaba que los trabajadores del volante eran “servidores públicos”, pero quién sabe que entiendan por servidores públicos esos burros analfabetas, dado que de servir no hacen nada para con los ciudadanos, no consideran que gracias a los adultos, las mujeres, los hombres y los jóvenes que utilizan los camiones o autos de alquiler éstos y sus familias tragan, por eso debieran andar de mejor humor y tratar a las personas con amabilidad como sucede en otras partes de la república.
No obstante, actúan peor que animales y sus transportes los conducen a exceso de velocidad, pero claro, quién sabe porqué las autoridades se comportan con tanta tibieza, o quizá existan compromisos.
Sobre el tema de los transportes, pero propiedad de particulares, el departamento de tránsito municipal que dirige Edgar Veytia, implementó un programa para levantar autos chatarras que se encuentran en la vía pública.
La finalidad es evitar que esas unidades viejas que se localizan en las calles se conviertan en focos de infección para la ciudadanía, pues hay cascarones de autos que son nido de ratas o como basureros públicos.
Por esa razón, dijo que la dependencia a su cargo tomó esa determinación, aunque en principio se avisa a los dueños, también se pega una calca en los autos para que estén enterados, pero en caso de hacer caso omiso, llevan la grúa para que los levante.
Se considera de plausible esa determinación, pero nuevamente insisto las autoridades tanto del Estado o el Municipio, deberían de tomar medidas drásticas en contra de los choferes del servicio público, pues desafortunadamente los ciudadanos a diario corremos el riesgo de ser atropellados al cruzar cualquiera venida o calle de Tepic, debido que los animales que manejan los autos de alquiler poco les importa el peatón, en ocasiones hasta se burlar de las personas, no se diga de gentes de la tercera edad, en fin.