Por Óscar Verdín Camacho


Tres días de la semana, entre lunes y sábado, el señor Dionicio Ramírez Aguilar se pone de pie antes de las tres de la mañana y desde su casa en la colonia Chapultepec camina hasta el zanjón de Las Palmas, en la avenida Jacarandas antes de llegar al libramiento en la colonia San Juan. Estima que en la caminata dura unos 45 minutos.

El arribo tempranero obedece a que espera la llegada del agua para iniciar el riego de palmas y otros árboles, muchos de los cuales fueron sembrados por él. En la casa de un vecino de la zona guarda su machete, la carretilla, la maguera y todos sus utensilios. Ahí me arrincono, me tienen confianza, y ya nada más abro una llave y cuando oigo el aire es la señal de que viene al agua y vámonos a trabajar.

Siempre con su machete caguayán en mano, señala que así como hay gente que acude al zanjón a ejercitarse, puede haber otros que buscan el lugar para consumir alguna droga, por lo que siempre está atento.

De 76 años de edad, Ramírez Aguilar es empleado del Ayuntamiento de Tepic desde hace unos 15 años, aunque mucho antes empezó a trabajar en el zanjón, con ciudadanos preocupados por la conservación del área verde.

Precisamente, en el extremo norte del zanjón, que colinda con la calle Palma, hace unas semanas se continuaron los trabajos en una finca que, para los ecologistas, forma parte del zanjón.

Sin embargo, la presencia de albañiles se suspendió poco después.

Al respecto el director municipal de Licencias de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología, Benjamín Medina Satarain explicó que inicialmente ellos suspendieron la obra en la última semana de febrero, por no contar con el respectivo permiso, aunque luego el mismo fue tramitado y se extendió el 18 de abril, una vez que se cumplió con los requisitos. El permiso fue expedido a nombre de Abner Levy Delgado Rivera.

Sin embargo, grupos de vecinos y de ecologistas acudieron a otras instancias, como la Procuraduría Estatal de Protección al Ambiente.

Lo cierto es que la obra fue suspendida. Incluso, el señor Dionisio Ramírez Aguilar apunta que varias cortinas metálicas que ya habían sido instaladas fueron quitadas.