José Guadalupe Rocha Esparza

Recibo con júbilo fraterno a los jóvenes universitarios que vienen llegando con nuevas ideas para mostrarnos qué tanto más bien se pueden hacer las cosas. Seguramente remediarán las malformaciones y contrahechuras de México, desgobernado, enfrentado, molesto, confundido y temeroso, mientras la clase política vive una fase letárgica.

El grito estudiantil expresado en las redes sociales alerta sobre la postración moral del país, gente aviesa y ruin por ahí, partidos desconfiables, ricos venales, pobres carentes de salud, educación y justicia, narcolavaderos, feminicidios, desplazados, corrupción, hartazgo del sistema y manipulación informativa de la emperatriz electrónica.
La nueva muchachada mexicana no sabe de timidez ni de miedo, organizada, despierta, entusiasta, imaginativa, participativa y demandante, masa crítica de ciudadanos preocupada por recuperar la prestancia, la eficiencia y la utilidad colectiva de las instituciones. Tal parece que la amnesia nunca más besará sus bocas. ¡Prole politizada!