Por: Martín García Bañuelos.

TEPIC.- En ésta temporada de estiajes, las zonas más altas, son las que más problemas causan a las autoridades municipales y es que el agua queda muy por debajo de las mangueras que succionan los mantos acuíferos, ocasionando que las bombas de agua no extraigan el suficiente líquido para llevárselo a la población hasta sus hogares.

Hasta el momento, solamente un Macrotanque de agua el cual está ubicado en el cerro de la cruz, es el único que trabaja al 100 %, mientras que los otros dos restantes, aún no tienen para cuándo entrar en funciones, ocasionando con ello el total desabasto de agua a la población, que si bien les va alcanzan agua de las pipas que el ayuntamiento les puede llevar.

Por su parte, el alcalde capitalino, Héctor González Curiel, indicó que aún son muchas las personas que no cumplen con sus pagos de los servicios que el Ayuntamiento les presta y es que la ciudadanía no toma conciencia de que cumpliendo con sus pagos, la administración se allegaría de recursos económicos y poderles brindar mejores servicios que tanto les piden.

En otro orden de ideas, González Curiel, manifestó de la buena coordinación que existe con el gobierno del estado, en el sentido de proporcionar la prevención y la protección civil, en ésta temporada de lluvias que se avecina y es que se están realizando desazolves, limpia de alcantarillas, de rejillas y de los canales de agua de las colonias de la zona oriente, como en la colonia Tierra y Libertad y de la Lucas Vallarta, entre otras más.

También reconoce el popular Torito, de la mala acción de cientos de personas que toman los cerros para edificar sus casas, esas familias que ahí viven, deberán ser reubicadas a la mayor brevedad posible, antes que lleguen las lluvias más fuertes y es que los cerros podrían desgajarse por el ablandamiento de los suelos y ocasionar que las casas que habitan en las zonas bajas pudieran presentar problemas.

Indicó también, que probablemente falsos líderes pudieran estar detrás de esas humildes personas que ocupan de una vivienda y lucran con ellos para que por unos cuantos pesos los dejen tomar un espacio de tierra en los cerros, pero no les dicen de los peligros a los que se exponen, incluso de sufrir picadura de alacranes o de víboras que por ahí pululan y que salen de sus madrigueras en ésta temporada de calores.