Por: Juan Fregoso

El viraje que dio la contienda electoral con el surgimiento del movimiento Yo soy 132, así como el ligero repunte del candidato de las izquierdas, Andrés Manuel López Obrador, encendió la luz de la esperanza entre los seguidores del tabasqueño, que ven más cerca el triunfo de López Obrador, sobre todo, ahora que el dirigente nacional del PRD, Jesús Zambrano declaró que el candidato de la izquierda ya superó con 3 puntos al candidato del PRI, Enrique Peña Nieto.

El entusiasmo prendió en el equipo lopezobradorista, que ha cifrado sus expectativas en el movimiento estudiantil y en el respaldo de prominentes empresarios e intelectuales que se han declarado abiertamente a favor de Andrés Manuel López Obrador, a quien ya ven literalmente convertido en presidente de la República, aun cuando faltan por lo menos 25 días para las elecciones, tiempo más que suficiente para que puedan ocurrir muchas sorpresas para los tres principales candidatos presidenciales.

Es innegable que el levantamiento universitario ha sido un factor clave para la modificación del escenario político electoral, pero en puridad de verdad esto no garantiza el triunfo de los más cercanos adversarios de Enrique Peña Nieto, como tampoco el de éste último que ha sido vilipendiado hasta el hartazgo por estudiantes y maestros afines con Andrés Manuel López Obrador. En política, y esto todo el mundo lo sabe, no hay reglas escritas, de ahí que todo puede suceder en este tramo que falta por recorrer, por consiguiente, ninguno de los aspirantes presidenciales debe echar al vuelo las campanas, dicho en otra forma, del plato a la boca se cae la sopa, como ya sucedió en 2006, cuando justamente López Obrador contendió contra Felipe Calderón.

En ese entonces, el tabasqueño no tenía el apoyo del estudiantado pero sí tenía el respaldo de connotados intelectuales, los cuales sin ninguna cortapisa se pronunciaron por su candidatura. Tal fue el caso del historiador, Carlos Antonio Aguirre Rojas, quien en aquel tiempo declaró que sí votaría porque no quiero que usen fraudulentamente mi voto y que en el caso de que yo no votara se lo atribuyan a Felipe Calderón, que es en el que veo el riesgo mayor y, en otro caso, a Roberto Madrazo. Pero al mismo tiempo debo confesar que ninguno de los tres partidos políticos ni de las propuestas que ellos plantean me convencen, así que trataré de hacer un voto de protesta, como hacíamos en los años setenta cuando votamos contra el PRI, íbamos a votar, ejercíamos el derecho, pero poníamos por ejemplo: Repudio total al fraude electoral, expresó entre otras cosas, el historiador.
Por su parte, el director teatral, José Acosta señaló: Votaré por López Obrador. Siempre he sido de izquierda y me parece que es el candidato viable para que el país cambie, para buscar el bienestar de todos. Los extremos en que vivimos ya no pueden ser, indicó Acosta. Mientras que Luz Emilia Aguilar Zínser, dijo que le daría su voto a Andrés Manuel López Obrador, porque me parece importante la defensa de un México republicano y laico, y preocupante el avance que hemos visto en el sexenio de Vicente Fox, hemos visto grupos de ultraderecha intolerantes. López Obrador incluye en su imaginario un México más amplio del que incluye el PAN, donde hay exclusión del México indígena y marginado. López Obrador es una opción porque no es la derecha, sentenció.

El actor, Bruno Bichir, también se pronunció a favor de Andrés Manuel; porque López Obrador es el candidato que tiene el proyecto que empata con mi ideología, la cual tiene que ver con una preocupación por atender los problemas de raíz de los más necesitados, de los más vulnerables. También por lo que significaría el cambio de modelo económico. Su atención clara y decidida por un proyecto de cultura, ciencia y educación. Además, hay atención al deporte, precisó.

Maris Bustamante, artista visual, también se adhirió al proyecto lopezobradorista, dijo que votaría por Andrés Manuel. El PRI tenía que salir, recalcó, y el PAN tuvo su oportunidad para el cambio, y mi posición, que siempre ha sido de izquierda, se va por el PRD y luego ya veremos. En tanto que el poeta, José Pascual Buxó, igualmente se pronunció por López Obrador, porque creo, enfatizó, que su proyecto, económico y social es el mejor para nuestro país; porque rescata las mejores esencias de los proyectos de independencia y de la revolución mexicana; porque es un proyecto que atiende genuinamente los rezagos sociales, y porque se opone a un régimen de carácter no sólo conservador sino reaccionario, ligado a intereses plutocráticos y de una parcialidad religiosa muy evidente. Es decir, estoy contra un proyecto donde la Iglesia, bajo mano, vaya determinando los destinos de nuestro país.

El sociólogo, Héctor Castillo Berthier, apuntó categórico que votaría por López Obrador, pues aunque digamos que hay un déficit de partido hablando del PRD como tal, me parece que hay que pensar en una alternativa más social, aun retomando estas viejas ideas priístas de la justicia social, hay que hacerles eco. Y quizá tengo la esperanza de que se pueda construir una izquierda mucho más organizada y que podamos enfrentar estos cacicazgos dentro de los partidos políticos, es una apuesta a futuro pensando en la necesidad de un proyecto más social.

La antropóloga, Marta Lamas, subrayó que para candidato a la presidencia voy a votar por Andrés Manuel López Obrador, porque considero que es la mejor propuesta. Estoy convencida que por el bien de todos primero los pobres, es lo que necesita este país y porque me parece que en el dilema de las cosas que se han planteado a lo largo de las campañas, es el candidato que más convence.

Pero fueron miles de destacadas figuras las que en 2006 apoyaron a Andrés Manuel López Obrador, por considerarlo la mejor opción para sacar del atraso al país. La élite de intelectuales, artistas, pintores, actores e historiadores, profesionistas, entre muchos más, dieron entonces todo su respaldo al candidato perredista. Hoy, es el movimiento denominado Yo soy 132, el que retoma la bandera, el que encabeza una lucha por la democratización de los medios masivos de comunicación, y aunque no lo digan abiertamente, es obvio que simpatizan con López Obrador, candidato presidencial por segunda vez. Ese respaldo se evidencia en el repudio hacia el candidato del PRI, Enrique Peña Nieto y en contra del duopolio Televisa y Tv Azteca, artífices de la campaña peñista, desde que éste era gobernador del estado del estado de México.

Con todo, la duda flota en un ambiente enrarecido por la bruma generada por las encuestas, las cuales siguen posicionando al candidato del tricolor en primer lugar, lo que significa que aún no hay nada seguro para nadie. Además, Yo soy 132 ha manifestado no estar apoyando a ningún candidato, en contraste con los intelectuales de 2006, que sí se abrieron en pro de Andrés Manuel López Obrador, y que no obstante a ese respaldo perdió las elecciones ante Felipe Calderón, por lo tanto, a escasos días de la celebración de los comicios del 1 de julio, todo puede suceder, incluso que los propios estudiantes se encarguen de alterar el escenario político electoral, como ya lo hicieron con su manifestación, sólo que en esta ocasión sería definitiva. Por lo mientras, tenemos que admitir que la monedad está en el aire, no tenemos la certeza de si será águila o sol, además no hay que soslayar que el PRI cuenta con la más sólida estructura y que sus candidatos vienen dispuestos a todo con tal de recuperar la presidencia.