José María Castañeda

SANTIAGO.- Las altas temperaturas de hasta 38 grados a la sombra que se han dejado sentir en estas tierras del fríjol y el tabaco, han provocado que sin que medie parentesco alguno, la violencia se registre en los hogares imperando como en la selva la ley del más fuerte sobre el débil.

El prólogo anterior es porque el parte policiaco viene plagado de valentones que intentaron golpear a conyugues, hermanas y padres, en distintos poblados del municipio, tal es el caso de Guillermina López Armenta de 49 años de edad quien denunció a su esposo Antonio Cornejo Castellón de 57 años de edad quien dijo que sin motivo aparente le puso una hinguiza de dios padre, por lo que ahora el golpeador duerme tras las rejas de la delegación Villa Hidalguense, luego que fue precisamente en ese lugar donde ocurrieron los hechos.

Pero no nada más en Villa Hidalgo hay golpeadores también en Estación Yago hace aire, luego que Jesús pinto Acuña, de quien no se precisa la edad al parecer bajo los efectos de un Tonaya especial cosecha 2012, la emprendió en contra de su hermana a la que le recitó sin siquiera tartamudear lo más selecto de un perico alvadoreño, -de Alvarado Veracruz pues- pero Chucho molesto por que su hermana Aurora Pinto Acuña de 31 años de edad no le aplaudió el poema, sacó del rincón un enmohecido machete con el que pretendió cintarear a su consanguínea, quien con los tomates a punto de salirle de sus cuencas ocupares emprendió la huida despavorida con tan buena suerte que a la vuelta de su casa se encontraba una patrulla repleta de cadetes de la Pelayos academy corporations, quien papronto pusieron a temblar al valentón del Chucho Pinto, quien más veloz que un corredor de 100 metros quiso huir brincando cercos con tan mala suerte que calló a un canal de irrigación donde hasta lo pedo se le quito ya que el chucho no sabía nadar por lo que de las greñas tuvieron los cadetes de Pelayo, que sacarlo del agua para llevarlo a que se le apaciguara la muina en el cereso regional.

Y para finalizar la entrega de valentones en el poblado de Sentispac, policías municipales detuvieron a Santos Mancillas Muños, al que apodan el taquero luego de que tratara de golpear su padre, Daniel mancillas Ramos, de 69 años de edad por lo que sin tentar baranda siquiera los policías municipales utilizando métodos acordes a su preparación académica, a empujones haciéndole manita de puerco rociadas con una que otra mentada de madre se llevaron a descansar al botellón al hocicón, y pues todo eso sucede en estas tierras calurosas donde al igual que en Guanajuato la vida no vale nada.