José María Castañeda

SANTIAGO.- Con las manos en la masa agarraron agentes del orden público a Julio Antonio Arvizu Reyes a el bañado luego de que prácticamente le vaciara una casa que tiene habilitada como bodega Pedro Zúñiga García de 74 años de edad por el camino que conduce al poblado del Novillero.

En ese sentido se menciona que el agraviado al acudir a su parcela se dio cuenta que le hacía falta una carretilla y una pala de la marca cuervo, un martillo de la marca trupper, una cuchara de albañil sin marca, unos huaraches color café, una hamaca de rafia negra, un tapón de tubo de riego, y un pedazo de metal de aproximadamente 40 centímetros de longitud.

El denunciante apresuró a los policías diciéndoles que el ladrón quien tiene su domicilio en la calle 5 de mayo de la colonia independencia de la cabecera municipal iba por el bordo del canal llevándose su carretilla así como su herramienta agrícola, por lo que ahora sí que como al anima de Sayula, agarraron al Bañado Julio Antonio Arvizu Reyes, quien con la detención que hicieran los agentes de él, se agrega el nombre de un raterillo menor en la población dijeron los agentes del orden público, señalando que nada más faltaba que Pedro Zúñiga, pusiera la demanda correspondiente en la agencia del ministerio público del fuero común.