Por: Miguel Ángel Labastida /
El Canciller Kissinger
Estamos a 5 días de las elecciones presidenciales. Los 4 aspirantes, (Josefina Eugencia, entre ellos) poco o nada tienen que decir ya. Ya todo está dicho. A estas alturas del partido, por lo menos el 88 por ciento de quienes saldrán a votar, saben por quién lo harán. Existe un 12 por ciento de indecisos, por los cuales los candidatos van por ellos. Tendrán hasta este miércoles, a las doce de la noche para convencerlos. El joven gobernador de este hermoso jirón de mi patria mexicana llamado Nayarit, Roberto Sandoval Castañeda, precisa que el voto de los nayaritas es libre. A los 4 aspirantes presidenciales, durante sus visitas se les trató con respeto y se los brindó toda la seguridad requerida. Sandoval, afirma que gane quién gane la elección presidencial, debe ser una fiesta nacional. Señala que nuestra entidad, requiere de un presidente amigo para sacar adelante muchos proyectos. México, pues, tendrá un nuevo Presidente a partir del primer día de diciembre próximo. El próximo domingo se le elegirá. Uno del Distrito Federal, (Gabriel Cuadri) otro de tabasco, (Andrés Manuel López Obrador) y dos del Estado de México. Enrique Peña Nieto y Josefina Eugenia Vázquez Mota. Las descalificaciones han estado a la orden del día. Cuadri, le ha servido de comparsa a Peña. Estamos, pues, a unas horas de conocer el nombre del ganador de la contienda presidencial. Y tiene razón el Gobernador Sandoval. Nayarit, y un millón 87 mil nayaritas, necesitan a presidente amigo. Todo ello, para llevarnos a mejores estadios de vida. Amigo, o no, quién llegue a ganar, tiene que meterle dinero a Nayarit. Y, claro, si es amigo, mejor. La lucha por el Poder es una guerra. Y en las guerras todos sirven. Unos para matar y otros para que los maten. ¡Salud!
Porque, después de todo, no todo está perdido en El Cairo.
RIO DANUBIO
Aún está fresco en la memoria del Gobernador de Nayarit, cuando alguien, del Comité Municipal del PRI, le dijo hace 10 años. No; no vas a ser regidor. El aspirante a la alcaldía, resultó ser el célebre (¿????) Ney González. A Roberto, lo enviaron como Administrador del Rastro Municipal, como consolación. Los Senadores Mejía y Montenegro, en esa fecha, eran unos tiburones de la política. Y a ambos, les metió una chinga en sus aspiraciones por la candidatura a la gubernatura del Estado, el año pasado.