Por: El Poeta de Cucharas / Gilberto Cervantes Rivera
Después de doce años fuera de Los Pinos, Enrique Peña Nieto regresa al PRI con la ayuda de panistas connotados como Vicente Fox Quesada, pero el apoyo principal que recibió el candidato triunfante, fue por parte del actual primer mandatario nacional Felipe del Sagrado Corazón de Jesús Calderón Hinojoza, gracias al mal gobierno que encabeza y que lo hace ser considerado como el peor de los mandatarios que ha padecido este país que nadie se lo podrá acabar.
El gran perdedor Calderón y el PAN, solo pudieron refrendar Guanajuato; perdieron Morelos, Jalisco, perdieron hasta los calzones, pero los abucheos, las rechiflas y las mentadas de menta apenas empiezan para el panista que no cumplió a los nayaritas sacando el CEFERESO de El Rincón de donde está siendo ampliado, a pesar de las protestas generalizadas. Calderón será recordado, insisto, como el más sanguinario de los Presidentes de México, porque bañó en sangre la nación, y aunque no se sabe realmente si son 60 mil los muertos y 30 mil los desaparecidos, después que le entregue la estafeta a Peña Nieto, aunque López Obrador le haya prometido que no lo enjuiciaría si ganaba, en el Tribunal Internacional de la Haya, lo están esperando para someterlo a proceso por delitos de lesa humanidad: Calderón de menos será encarcelado.
Entonces pues las encuestas que daban ganador desde un principio a Peña Nieto no mintieron; el PRD suma 4 procesos presidenciales con sonadas derrotas, primero dos veces con Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano y por segunda ocasión, también dos veces con López Obrador. Hay dos cosas que reiteró Andrés Manuel, que si a su juicio los resultados electorales estuvieran amañados iniciaría una revuelta poselectoral y dos, que si perdía limpiamente, se retiraría de las lides políticas. Por lo pronto, el resultado del PREP parece irreversible a favor de Peña Nieto, como lo es de igual forma que el PRI recupera espacios en el Distrito Federal, y el PRD, ahora con Miguel Mancera Aguayo al frente de la regencia, no suelta el poder: lo refrenda con una amplitud desmesurada; el PAN, hecho garras, tardará muchos años en resarcir todo el daño causado por el seudo presidente del empleo Felipe Calderón, el cual sigue terco en cargarle la mano al pueblo con impuestos sobre impuestos.
Un dato curioso, mientras Ernesto Zedillo Ponce de León se atrevió a reconocer la derrota del PRI a manos de Vicente Fox, aquí Calderón demuestra que le faltan tamaños y tuvo que utilizar a la Chepina Vásquez Mota para anunciar el más rotundo de los fracasos del PAN, admitiendo entre líneas el triunfo de Peña Nieto; claro, lo dijo con el ardor entre los labios, ya que habló del regreso de la corrupción y el autoritarismo; espérese unos días amable lector para que constate usted mismo el sangral que le estará brotando a la Chepina, pues si hablamos de lo que ella censura en Peña Nieto, fue mucho más abundante con Calderón Presidente; ya tendremos ocasión de publicar decenas y quizás cientos de casos que se dieron durante la administración azulada PALESTRAZO: el gobernador virtual de Jalisco, el priista Aristóteles Sandoval, se atrevió a decir que su triunfo se debió al efecto Peña Nieto; trae bien puesta la camiseta, sin duda.