Por Óscar Verdín Camacho
Durante la manifestación de este jueves contra el Gobierno del Estado, por parte de cientos de maestros de la Sección 20, no sólo se ventiló el reclamo por millonarios adeudos pendientes, sino que fue evidente el reto, el grito contra la administración de Roberto Sandoval.
Aunque por la tarde fue anunciada la integración de una comisión de funcionarios que atendería las peticiones de la Sección 20 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), horas antes, por micrófono frente a Palacio de Gobierno ya habían lanzado dardos contra la administración de Sandoval, citando que se les adeudan más de 100 millones de pesos y que hay un jineteo de recursos provenientes de la federación.
También fueron lanzadas consignadas contra varios servidores públicos, en especial el jefe del departamento de Educación Física Aureliano Escobedo, de quien piden sea removido.
Conocido el distanciamiento político entre el gobernador y la familia de Liberato Montenegro, que ejerce un control caciquil sobre la Sección 20 y pretende continuar haciéndolo en instituciones de educación, a lo que se opone el gobierno de Roberto Sandoval, al mediodía los manifestantes dejaron la plaza de Los Constituyentes e ingresaron a Palacio de Gobierno para dar constancia de su fuerza. Nadie lo impidió.
En el anillo central de la sede del Poder Ejecutivo gritaron, con el puño de la mano en alto: ¡solución!, ¡solución!, así como ¡el SNTE, unido, jamás será vencido!
Horas después, el secretario General de Gobierno José Trinidad Espinoza Vargas encabezaba una mesa de diálogo con los maestros.