Por: José Ma. Narváez Ramírez.

Roberto Sandoval Castañeda, como gobernador del estado de Nayarit, tiene ante sí un cúmulo de problemas que viene resolviendo conforme a sus posibilidades y al presupuesto asignado para Nayarit, ayudado en gran parte por el equipo de colaboradores que va afinando sobre la marcha, (ya que algunos agarran del cajón y no se sujetan al cumplimiento de sus deberes) y con la mira de quedar bien con la gente y con su misión, los va defenestrando.
Para empezar, la deuda que le dejó el anterior gobernante, que no es cualquier baba de perico, aunque Ney aduce no haber metido las manos al mal manejo del presupuesto, la frialdad de los números es muy comprometedora, y ésta grave y real situación le ata las manos a Roberto.

El otorgamiento del premio al mejor abogado en la persona de Miguel Ángel Veytia, (por su desempeño en la administración y procuración de justicia) prueba que es el idóneo para combatir la delincuencia organizada, y ocupar el puesto de Procurador de Justicia –hoy en calidad de prestado por mientras- Debe ser ocupado por el abogado galardonado.
La eliminación del Cefereso, vuelve a constituirse en una esperanza con el triunfo de Peña Nieto, en caso de reafirmarse como tal, y al mismo tiempo renace la ilusión de cambiar a esos terrenos al Cereso, dejando lugar en ese espacio para la apertura de una escuela de artesanías o algo parecido que sirva para la preparación y capacitación de nuestros jóvenes. ¿O que tal le caería al estado, un estadio de béisbol y de fútbol de primera, casi frente a la Universidad Autónoma de Nayarit?

La pavimentación de todas las calles de Tepic y la construcción de un puente sobre el Mololoa, en donde finaliza la avenida Madero, que sirva para desfogar de vehículos de motor a toda esta zona urbana y evitar el hacinamiento de carros en el área del entronque y la zona centro de la capital.
Depurar de una buena vez las nóminas sobresaturadas por exceso de personal en los cuerpos burocráticos. Y bajar los elevados sueldos que no vacilan en cobrar los funcionarios mejor pagados del mundo. Así mismo, tener especial cuidado en el presupuesto exagerado que se paga a los medios, que en verdad es una carga que no se puede sostener.

Atender a los campesinos con verdaderos proyectos que amparen sus cultivos y vigilar muy de cerca la compra de sus cosechas, evitando y castigando a los coyotes y demás mercaderes subrepticios que solamente los tienen agorzomados desde hace más de cien años, engañados con el cuento de hadas de las presas que traerían agua para realizar siembra y cosecha todo el año, regularizando los cultivos. Los obligaron criminalmente a emigrar hacia los Estados Unidos de donde fueron defenestrados con lujo de salvajismo y crueldad, demostrando la falta de agradecimiento de aquellos que pagaron la mano de obra con centavos y ahora pierden miles de millones de dólares a causa de su orgullo y prepotencia, al no ocuparlos.
Necesitamos imperiosamente industrias, no comercios que nos atiborran de productos y ofertas de artículos que no manufacturamos, sino que únicamente los consumimos.

Lo cierto es que los mexicanos se regresan a su tierra a valer madre porque todo sigue igual o peor que en aquellos tiempos.
La salud merece especial atención, no solamente en la estrecha vigilancia del robo de las medicinas y el clásico chequeo de hospitales, sino en la verdadera atención médica a todos los nayaritas, trabajadores y menesterosos, que necesitan mayor número de nosocomios populares en toda la entidad, bien equipados y con personal de reconocida capacidad y ética profesional. Que las páginas del directorio telefónico no ofrezcan tanto servicio de doctores especializados, a los que con miles de trabajos acuden nuestros enfermos porque no les dejan otro camino. Enfermarse en estos tiempos es caer en la explotación y en la mendigues, pues ya no hay medicamentos que resulten tan baratos como eficaces -como en la época de nuestros abuelitos-. Tampoco recibimos la ayuda en dólares que nos enviaban los braceros, y ahora unas medicinas milagrosas cuestan un ojo de la cara y como no hay para comprarlas, corres el riego de hacer el viaje al panteón que también sale muy cariñoso

La educación que está por la calle de la amargura Vemos muchos muchachos deambular por las calles de la ciudad portando limpios y vistosos uniformes pero con los cerebros obnubilados con la boñiga de la publicidad televisiva y el meimportamadrismo de los maestros chafas que exigen mejor paga y menos horas de trabajo Y ahí están los puentes de la hueva magisterial que hablan magistralmente de este delito (impune) contra la juventud mexicana que la vuelven pisteadora y vale madrísta. Además nuestra cultura es culturita –dijera don Víctor de Aguinaga.

¿Cómo quieren que el Gobernador nos saque de este tremendo hoyo si hay muchos paisanos que nos empujan hacia adentro?

Ya ven, el señor Veytia, atendiendo el llamado del jefe del ejecutivo, mantiene a raya –hasta el momento- al crimen organizado y a la delincuencia menor, son pocos los delitos que se cometen en nuestra sociedad antes llena de terror y de asesinos a sueldo. La calma está volviendo a Nayarit, gracias a Roberto Sandoval y a sus jefes de las policías estatales y municipales y a una que otra denuncia ciudadana

Así es que Control Señores Control Con el apoyo ciudadano y el ejercicio del orden y la justicia se puede prosperar en nuestra sociedad, todo es cuestión de querer y de poder

(Líneas. Tel. 311 158-66-55).