José María Castañeda
SANTIAGO.- Pese a que se ha denunciado el alto grado de contaminación que se ha dado en los canales de irrigación al derramarse la laguna de oxidación en donde caen cientos de litros de aguas negras diariamente, aguas que con un aspecto verdoso caen en el canal de irrigación que riega cientos de hectáreas donde lo mismo se cultiva tabaco, que vegetales y cereales.
Esta denuncia que terminó con un reportaje que hiciera el comunicador Jesús Narváez, mismo que transcribió para el estado y a nivel nacional en el periódico la Jornada, para nada impresionó al delegado de la Comisión Nacional del Agua, una persona a la que solamente identifican los labriegos como el Dr. Orozco, quien seguramente debe de tener vara alta en la ciudad de México, como para hacer caso omiso a este señalamiento el cual afecta directamente cultivos de berenjena, tomatillo, chile, jitomate, jícama, sandía, fríjol, y tabaco, ya que a la de a fuerzas los productores deben de regar del canal cuyas aguas llevan una gran contaminación como de manera ocular el reportero de esta editorial pudo constatar.
Pero no nada más los cultivos de la zona se infectan con esta agua contaminada, sino que los habitantes de los ejidos de Valle Morelos, y Sentispac, se ven afectados ante este grado de indolencia del funcionario federal el ya mencionado Dr. Orozco, quien nada ha hecho por remediar el problema. Sino que se insiste los habitantes de los poblados antes mencionados se ven afectados debido a que en Valle Morelos, el estero conocido como el Aguatal, y en el legendario Sentispac la fauna acuática se ve afectada debido a que en estos esteros se cultiva la tilapia, además de otra fauna como lo es la tortuga, la cual pese a estar en veda permanente muchos pescadores furtivos la capturan por lo nutritivo de su carne. Por todo lo anterior es necesario que los funcionarios federales se pongan a trabajar en lo que les compete, Y es que algunos maliciosos señalan que al perder el PAN las elecciones federales andan en la práctica del llamado año de Hidalgo llevándose hasta los abanicos de las oficinas a sabiendas de que es lo último que les toca.
Por lo que se concluye en que es necesario que intervenga el personal de Conagua, incluso las mismas autoridades del sector salud antes de que hay un brote epidémico, debido al alto grado de contaminación que hace la laguna de oxidación al descargar parte de sus aguas con deshechos fecales en el canal de irrigación por nuestra parte prometemos buscar mañana hasta debajo de las piedras al director del SASAN Dr. Jorge Alejandro Hernández Suzawa, para que nos diga si la población corre el riesgo de sufrir una epidemia gastrointestinal al consumir alimentos que previamente fueron regados con aguas contaminadas.