José María Castañeda
SANTIAGO.- A las 3 de la madrugada del pasado domingo 15 de julio, Saúl Acosta González, de 38 años de edad se llevó la sorpresa mayúscula de su vida al encontrar a su padre, colgado de una viga del techo de su vivienda.
Detalla Acosta González, que su padre, así lo llamó Santos Carrillo Jáuregui, de 76 años de edad quien tenía su domicilio en Amado Nervo número 8 en el poblado de Pozo de Ibarra, tenía bastante tiempo enfermo por lo que debía de tomar su medicamento a las horas establecidas, por lo que acompañado de mi esposa de quien no dijo su nombre a la hora antes señalada del pasado domingo acudió al cuarto que ocupaba su padre, para darle la medicina, solo que nos llevamos la desagradable sorpresa de verlo colgado de una viga utilizando para ello una cuerda de plástico color amarilla.
Luego de reponerse de la sorpresa Acosta González, se dio a la tarea de llamar a las autoridades ejidales quienes le recomendaron que llamaran a la policía destacamentada en el poblado quienes a su vez llamaron al agente del ministerio del fuero común para que diera fe de los hechos ordenando el representante social el levantamiento del cadáver para su posterior traslado a una sala de necropsias para la autopsia de ley. Es de hacer mención que algunos familiares del ahora occiso señalaban que la enfermedad que aquejaba a Santos Carrillo Jáuregui, constantemente lo mantenían deprimido y que bien pudo haber sido esta la causa por la que decidió de una vez por todas quitarse la vida aún que con su decisión fatal les asestara un dolor aún mayor a sus familiares como así sucedió que encuentre la paz en el viaje sin retorno don Santos Carrillo, que en la tierra no encontró amen.