Por Edmundo Virgen Hernández
Fue una mujer hermosa y muy trabajadora que vio la primera luz de su vida en el poblado de San Andrés, municipio de Tepic, donde conoció las faenas del campo ya que desde su niñez ayudaba a sus padres a labrar la tierra sembrando maíz, frijol y hortalizas.
Como madre de familia fue valiente para sacar adelante a sus hijos, vivió en Santiago Ixcuintla y Tepic, donde fundó un restaurante en la década de los sesentas que se ubicaba por avenida de los Insurgentes, entre P. Sánchez y Colima, este restaurante fue lugar de reunión de infinidad de parroquianos, además de que era el lugar predilecto para la llegada de los camioneros y los llamados braceros que viajaban para trabajar a los Estados Unidos y llegaban al restaurante a consumir alimentos, ya que en aquellos años la avenida Insurgentes era la carretera internacional México-Tijuana.
Fue una mujer emprendedora que con trabajo y esfuerzo sacó a sus hijos adelante, a quienes educó y enseño a trabajar honradamente, enarbolando siempre el respeto a nuestros semejantes, durante su existencia siempre le gustó trabajar para contribuir con la economía familiar. Por tus bondades, amor, cariño y aprecio, que me diste desde niño Madre Querida siempre estarás conmigo.
Descanse en Paz
Ricarda Hernández Torres