Por Fernando Gutiérrez Meza

Entre funcionarios de casillas, observadores y representantes de partidos políticos sumaron tres millones de mexicanos los que vigilaron el desarrollo del proceso electoral el pasado primero de Julio, en que el ganador fue el Revolucionario Institucional con su candidato Enrique Peña Nieto, así lo dio a conocer en fechas recientes el líder nacional del PRI, Pedro Joaquín Coldwell, ante señalamientos y dudas que pretende crear el Movimiento Progresista.

Para el dirigente del CEN del tricolor la elección pasada fue una fiesta popular en que participaron 50 millones de mexicanos, que de acuerdo a la lista nominal fueron el 63.4 por ciento los que acudieron a las urnas a cumplir con su deber cívico, siendo mujeres, jóvenes adultos, profesionistas y personas de la tercera edad, las que confiaron en el proyecto político de Enrique Peña Nieto, quienes es el presidente electo por los próximo seis años.

El coordinador jurídico del candidato a la presidencia de la república, Jesús Murillo Karam, presentó un documento de impugnación de tercero perjudicado ante el Instituto Federal Electoral, respecto a la elección presidencial en que defiende la victoria del abanderado del tricolor.


Se resalta que los partidos políticos tuvieron representación en el 99 por ciento de las casillas instaladas en el país, en que participaron 696 observadores de 69 países, que acreditaron la solidez y transparencia del régimen democrático en México.

El único fraude es que pretenden invalidar sin pruebas, el voto libre, legítimo y secreto de cincuenta millones de mexicanos.

Cabe citar, que como suele suceder son los partidos dizque de izquierda quienes siempre están en contra de todo y a favor de nada, seguramente si ellos hubieran ganado aunque sea con una cifra menor permanecieran callados; aunque están en su derecho en manifestarse y aprovechar la libre expresión que les confiere la Constitución de la República, a pesar que carezcan de elementos fehacientes.

No obstante, se observa la mano del Pejelagartijo quien mese la cuna de esos grupos del 132 y demás, sabedor el excandidato que la derrota fue clara y entre más votos se cuentan más aumenta la cifra de Peña Nieto.

Esas acciones demuestran que la supuesta izquierda que quiere gobernar a más de cien millones de mexicanos no sabe perder, menos el señor que se autoproclamó Presidente Legitimo en las elecciones de hace seis años, ahora la historia se repite aunque con una enorme diferencia de mexicanos que confiaron en un proyecto distinto al que encabezaba el señor Lopitos.

Unos días pasado el proceso electoral del uno de Julio, este comunicador platicaba con un personaje de la izquierda verdadera en Nayarit, y comentaba fuera de grabaciones que la realidad es que el PRI les ganó, incluso, reconocía que en esta ocasión las casillas estuvieron vigiladas en su mayoría, pero la gente confío en el PRI, dijo.

El citado del que omito su nombre por razones obvias, me refería que las acciones que en estos momentos implementaba Lopitos, era una salida diplomática o posiblemente un retiro de la política, y con eso tratar de hacer entender a una parte de sus seguidores que les ganaron y poco a poco se dejen de cosas.

Todavía en plan de chunga, ponía como ejemplo qué se las habían metido y qué el único consuelo era que la habían cagado, así de claro.

Donde realmente se llevaron el carro completo como fue pronosticado es en nuestra tierra ardiente cuna de valientes, gracias al buen trabajo del dirigente Juan Carlos Ríos Lara, el PRI logró recuperar dos distritos que estaban en manos de la oposición, el segundo y el tercero, ahora se suman primero.

Inclusive, se tenían riesgos en torno a una senaduría y el distrito uno, pero los candidatos trabajaron y aprovecharon el tiempo para convencer a los ciudadanos que la mejor oferta era la del proyecto encabezado por Enrique Peña Nieto.

En esta ocasión el PRI obtuvo una votación considerable en porcentaje comparado con otras entidades del país, lo que deja bien parado a dicho instituto político y por ende al primer priísta del Estado, Roberto Sandoval Castañeda, que en su primera prueba de fuego entrega buenas cuentas al CEN y lógicamente al que será el Presidente de la República.


Ante esa situación, no hay duda que los nayaritas tendrán un Presidente amigo, pero ahora los senadores y diputados federales deberán hacer la parte que lescorresponde y tocar la puerta de los pinos, para hacer saber al jefe de la nación de las necesidades en nuestra tierra de Escutia y Amado Nervo; sería bueno que se comenzara con las gestiones para que el CEFERESO del Rincón sea reubicado y taparle el hocico a muchos enemigos que dudan que lo vayan a sacar de Nayarit. En fin.