José María Castañeda
SANTIAGO.- La oficina de fiscales del municipio bajo la férula de Jorge Navarro, comenzó a clausurar establecimientos con venta de bebidas embriagantes por vender fuera del horario establecido dijo el funcionario al reportero en entrevista que nos concediera.
Nosotros seguimos trabajando igual como al principio, pero ahora ya con sanciones tuvimos la clausura de una cantina en el poblado de Yago, el encargado no mostró los documentos al momento de que se los requerimos y tuvimos que actuar conforme marca el reglamento, nosotros no estamos actuando de manera irresponsable, sino que nos estamos manejando conforme al reglamento de la ley de alcoholes en el municipio y así vamos a actuar.
En Yago la causa por la que clausuramos es que el pasado fin de semana en la cantina denominada Marisol, se suscitó un hecho de sangre, donde una persona al ser baleada por su compañero de parranda fuimos llamados por el personal de la policía municipal, ya que los hechos sucedieron a las 21:15 horas cuando el permiso de venta al público es hasta las 20 horas por lo que al actuar le pedimos al encargado la licencia de funcionamiento, entre otras cosas y no habían pagado siquiera la licencia para poder trabajar, esto obviamente ocasionó que actuáramos como clausurando el lugar aunque después se presentó el propietario con la documentación requerida argumentando que como pintó el lugar la licencia que debe de estar a la vista del público se la había llevado a su casa.
Jorge Navarro, explicó al reportero que aquí en la cabecera municipal también se clausuró un depósito de cerveza, clausuramos otro en Sentispac, y uno más en Cañada del Tabaco, nosotros para que no se entienda que andamos tras una venganza quiero decirte Chema, que hace dos meses acudimos a los establecimientos tales como depósitos y cantinas para avisar que de no respetarse los horarios que establece la ley de alcoholes en el municipio santiaguense, íbamos a proceder a clausurar negocios, no nos hicieron caso y ahí están los resultados. Por su parte algunos santiaguenses opinaron que a ver cuando le toca al depósito llamado los Agaves, quien sin el más mínimo respeto a las autoridades vende cerveza y vino copeado a los clientes que diario y a todas horas del día y de la noche abarrotan el lugar.