Por: Juan Fregoso

Acaponeta, Nayarit.-En la pasada administración, el maestro Javier Silva Quintero, presentó un ambicioso proyecto que lamentablemente fue rechazado por las autoridades de entonces. Si ese proyecto se hubiese concretado la economía regional se hubiese consolidada, inclusive el propio estado hubiera salido beneficiado.

La idea del maestro Silva Quintero consistía en la creación de lo que llamó La Casa del Artesano. Este proyecto fue presentado al Congreso del Estado para su estudio y posible viabilidad, según informó su promotor. Era tal el entusiasmo del maestro que, incluso, en ese entonces giró un oficio a la Cámara de Diputados, en ese documento exponía las bondades o beneficios que el mencionado proyecto representaba. En una entrevista concedida al reportero, Javier Silva, destaca que Las Casas del Artesano ya existen en muchas otras entidades, pero en este municipio no existe la disposición para llevarlo a la práctica.

Las Casas del Artesano, reiteró, han sido creadas en otras entidades con el fin de atender las necesidades de los productores y sus mercados, sin embargo, en nuestro estado hay una apatía institucional y un desinterés en su implementación para atender los problemas que afectan a este sector en todo el ramo de la producción artesanal comunitaria.

Agrega que la producción orgánica artesanal doméstica, es un pilar fundamental para la creación de ahorro para las familias que dependen de esta actividad, pues integra producción y utilidad, generando beneficio y originalidad en el producto, que no es más que la expresión artística de nuestros orígenes.

Señala, que la tutela jurídica de este proyecto es indispensable y urgente, debido a la condición de vulnerabilidad del sector artesanal, que en la mayoría de los casos, recae en perjuicio de comunidades y grupos de trabajo de bajos recursos económicos, obstaculizando sus posibilidades de progreso y discriminando una actividad creadora de productos valiosos y necesarios para nuestra identidad sociocultural.

Más aún, detalla que la producción orgánica artesanal doméstica o economía de traspatio representa y tiene raíces en el sentido más profundo de la familia mexicana, ya que cubre necesidades vitales inmediatas y fomenta el ahorro, satisfaciendo su autoconsumo. El mercado en nuestra entidad, expresa, requiere ser cubierto a favor de la producción local, para poder competir en igualdad de circunstancias con otros grupos económicos externos que muestran mayor organización, desplazando con ello, nuestra producción.
Javier Silva Quintero, maestro en artesanías, puntualiza que ante la realidad cotidiana que día tras día estamos viviendo, no obstante las condiciones críticas que aquejan la economía mundial, la producción orgánica doméstica vendría a subsanar de manera significativa esta problemática, al generar ahorro y autoempleo para las familias nayaritas, coadyuvando con el estado en la solución de sus problemas económicos.

No obstante, a los grandes beneficios que, a juicio de su promotor, significa La Casa del Artesano, su iniciativa no prosperó cuando su proyecto fue sometido a sesión de cabildo; el Congreso del estado pasado tampoco le prestó tampoco mucho interés, por lo que fue desechado, con el argumento de que no había las condiciones propicias para echar a andar este ambicioso proyecto, que hubiese repercutido en el fortalecimiento de la economía del municipio de Acaponeta, dijo que el maestro, quien ahora espera entablar pláticas con el actual presidente municipal, Efraín Arellano Núñez, ya que como empresario que es está posibilidades de valorar este proyecto que no fue debidamente evaluado por la otra administración.