Por Zeferino Ramos Nuño
Y LO QUE ES LA DEUDA HEREDADA. / Parece que fue ayer cuando leíamos en la mayoría de la prensa escrita local y nacional, la deuda criminal que había dejado el despilfarro del sexenio de Ney González. Oficialmente se dijo que apenas pasaba de tres mil millones, pero ya al cierre del año pasado, se nos informó que eran casi SIETE MIL MILLONES DE PESOS, repartidos de la siguiente forma:
DEUDA INSTITUCIONAL: A Corto Plazo (6 meses), 614’000,000; y a Largo plazo. 4,203’768,000.
DEUDA A TERCEROS INSTITUCIONALES. 735’161,114, repartidos así: UAN (Subsidio) 159’458,250.- UAN (patronato) 54’992,656.- Fondo de Pensiones 108’570,254.- FIPROTUR (3% al hospedaje). 47’633,834.- ISSSTE. 39’511,831. Más intereses, recargos y actualización.- I.S.R. 255’469,452. Más recargos y actualización.- SAR. 53’618,055.- Otros (Proveedores) 95’906,782, aun se deben a papeleros locales los paquetes escolares del año pasado.
PARTE ESTATAL EN CONVENIOS DE COORDINACIÓN CON LA FEDERACIÓN (PARIPASOS) PENDIENTES DE APORTAR. 257’265,463.
OBLIGACIONES ADQUIRIDAS PENDIENTES DE PAGO. 915’226,289: Sector Salud, 453’669,533.- Sector Educativo, 311’556,756. Obras Públicas. 150’000,000.
Con los magros ingresos propios que tiene la hacienda estatal, se antoja hasta jocosa (pero de risa de locos), el estado de indefensión financiera que nos dejó el ex gobernador Ney González Sánchez. El pueblo de Nayarit está endeudado, por lo menos, durante los próximos 30 años. Es cierto que el actual gobierno deberá pagar, pero la única salida será, quizá, la reestructuración de la deuda y, ni hablar, a cargarle la espalda a Juan Pueblo y a pagar más intereses.
Se dice en los corredores del Palacio de Gobierno, que hay voluntad de pagar, pero que no hay dinero, sin embargo, vemos que siguen gastando mucho en el culto a la personalidad. Toda esa parafernalia de propaganda y difusión de las acciones del gobierno y del gobernador, sabemos que cuestan mucho, muchísimos millones de pesos. ¿Cuánto? La respuesta está en boca del ingeniero Siller, pero de antemano estoy cierto que no dirá nada. No por lo que a él corresponde, sino porque el día que saque a la luz tan tremendo gasto, automáticamente se queda sin chamba.
Siguiendo con esa buena voluntad anunciada, informa el secretario general de Gobierno de Nayarit, José Trinidad Espinoza Vargas, que el estado continuará la venta de propiedades ociosas para obtener recursos y pagar los adeudos de la administración. Yo creo que, si esa es la visión para pagar las deudas, necesitaría vender, no sólo las propiedades ociosas, sino hasta el mismo Palacio de Gobierno y, al menos, la mitad del primer cuadro de la Ciudad de Tepic. Siguiendo en ese tenor, anunció Pepe Espinoza, que el gobierno va a donar el terreno donde estuvo situado el estadio de beisbol a la Universidad Autónoma de Nayarit, para que la UAN construya un Hospital Universitario. A lo mejor no es la tal donación, sino una dación en pago por los adeudos a la institución que, como señalé, al 31 de diciembre pasado ascendían a $159’458,250.00 por concepto de Subsidio y $54’992,656.00 al Patronato Administrador del Impuesto Especial. Bueno, esas cantidades eran al 31 de diciembre p.p., pero sabemos que, aunque han pagado algo de lo que corresponde a esta administración, el rector señaló que no están totalmente al corriente. Y que de lo pasado les adeudan todo.
¿Acciones desesperadas? ¿Anuncios sin pensar? La construcción y el equipamiento, a más de la operación de lo que pudiera llegar a ser el Hospital Civil Universitario, lo veo como un imposible, una quimera, sueños guajiros, dados los momentos por los que está pasando nuestra Universidad y el gobierno del estado.
Un pequeño hospital en la sierra, con un quirófano básico y cuatro camas, un cuarto de recuperación, entre la construcción y el equipamiento costaron 60 millones de pesos; pero un nosocomio para atender a una población cien veces mayor, como sería el caso del Universitario, con un quirófano a la altura de nuestra máxima casa de estudios, con un completo laboratorio de análisis clínicos, tratamiento de hemodiálisis, imagenología (rayos X, ultrasonografía, radiología), etcétera, etcétera, debe costar entre MIL QUINIENTOS y DOS MIL MILLONES DE PESOS. Y como reza el refrán popular, ¿con qué ojos si andamos tuertos en lo económico? O a lo mejor, ya casi ciegos. Tan es así, que no hay dinero ni para reparar, por ejemplo, las instalaciones de la Preparatoria 13 que recientemente se inundaron.
La Universidad no tiene dinero para invertir en un hospital; el gobierno no tiene dinero para pagar el adeudo y, para ello, va a vender propiedades ociosas. ¿Es o no un sueño guajiro el Hospital Civil Universitario? ¿Se construirá un cascarón que nunca se equipará? ¿A qué le tiran nuestros funcionarios cuando no hay un expediente, siquiera, con el anteproyecto hospitalario? ¿Por qué anunciar algo que está en el aire?
LO QUE SON LAS COSAS Creo que se trata de un engañoso espejismo, como aquél de que, cuando llegue Peña Nieto a la presidencia se van las vías de la Ciudad de Tepic. ¿Por qué lo digo?, pues porque si tuviera el gobierno esa seguridad, no habrían dado el banderazo a la construcción del puente sobre las vías en el camino a La Cantera.