José María Castañeda

SANTIAGO.- Fuertes críticas recibió el presidente del comité directivo del Partido Revolucionario Institucional en esta ciudad Gerardo Ramírez Mojarro, luego de que agrediera físicamente al también pasante en derecho Marco Antonio González, ampliamente identificado en los juzgados como el Licenciado Pantera.

En este sentido se señala que el pasado miércoles primero de agosto el presidente del PRI en el tabaquero municipio acudió al mercado Héroes de la Revolución a invitación que le hicieran algunos locatarios, por lo que en el llamado también por la raza brava el Caserón de Drácula acudieron otros litigantes más, comenzando desde luego las bromas entre los presentes señalando aseguran algunos que el Pantera, en un momento dado dijo, a todos los saludo con aprecio menos al Licenciado Gerardo Ramírez, ya que por su culpa perdió mi candidato Andrés Manuel López Obrador, ante el copetón de Enrique Peña Nieto, este comentario fue por muchos festejado, sin embargo al que no le cayó nada bien fue a Ramírez Mojarro, quien al paso de las horas al estar aseguró un periodista local, en el bar la cabaña de Toño Jiménez, de nueva cuenta se encendieron los ánimos por lo que el presidente del PRI se le fue encima al postulante, quien se limitaba en señalar que se calmara.
Cosa que provocó que Gerardo con más ímpetu, siguiera lanzándole puñetazos hasta que el resto de sus amigos lograron detener al energúmeno, mientras que el Licenciado Pantera, se limitaba a lamerse las heridas como los gatos, Y pues por ser amigos ambos del que esto escribe habíamos ignorado la agresión entre ambos, más como un medio escrito público la nota el día de ayer lo asegundamos primero, porque Gerardo Ramírez, en su carácter de personaje público debería de ser más prudente, sobre todo si es que quiere ser diputado. Ya que nadie va a querer darle su voto a una persona violenta que lejos de buscar la cordialidad entre los Santiaguenses, se pone a golpearlos y nadie querrá supongo tener un diputado golpeador que hace una labor de porro antes que representar al partido en el poder, sea por dios.