Por: Luis Chávez López

Por tratarse de un servicio público que ocupa la inmensa mayoría de la ciudadanía llama la atención las declaraciones vertidas por el Diputado Carlos Saldate, en el sentido de que al renovar el parque vehicular en automático se le autorizará a los zares del transporte un incremento en las tarifas y hasta se atreve a pronosticar que éste será aplicado en Enero próximo.

Cuando hay muchas dudas del origen de los recursos con que se comprarán esas 300 unidades que señala Saldate, el Presidente de la Comisión de transporte Público del Congreso del Estado condiciona la modernidad a un aumento en los pasajes.

Los usuarios del transporte padecen a diario los excesos con que se conducen los choferes contratados por los permisionarios o concesionarios del transporte urbano.

Incomodas unidades, sucias, agotadas en su vida útil porque antes fueron corridas en la ciudad de Guadalajara, el uso indiscriminado del claxón, paradas no autorizadas, violencia hacia los particulares y los peatones, arrancones y el freno a todo lo que da caracterizan la conducción de estas peligrosas unidades.

NO SE HARTAN. En Tepic el trafico se acelera por la avaricia de los concesionarios y permisionarios del transporte que exigen a sus choferes ajustarse a los tiempos de recorridos a fin de ganar más sin importar que provocan accidentes.

Mal harían nuestras autoridades en alentar los sueños del Diputado Carlos Saldate para que desde hoy contemple la autorización de otro aumento en el transporte público, aun y con que invierta en modernas unidades.
El pueblo reclama un servicio público renovado, con verdaderas unidades nuevas y no con chatarras pintadas.

La ciudadanía exige un Transporte Público seguro, cómodo, eficiente y que esté a su alcance.

Desgraciadamente por el dinero y el poder político que ha logrado los Zares del transporte público, no ha sido posible atender éste sentido reclamo de los usuarios.
Cuando no hay representación de los usuarios en la Comisión de Transporte Público y sí de los permisionarios, al pueblo solo le resta que lo represente su gobierno.

De ahí que en su momento su defensa descansará en manos de la actual administración estatal que hasta el momento no ha dado rienda suelta a los deseos de los transportistas.

Y mire, como son las cosas, pues Saldate quiere carro completo pues sus asesores le preparan una ley para que en los próximos 10 años ningún particular o ninguna organización de transportistas se le otorguen o autoricen permisos de transporte.

¡Claro! de acuerdo a sus propios compañeros taxistas amarillos, Saldate ya tiene muchos. No ocupa, pero quiere asegurarse de no tener competencia.
Solo hay que recordarle que desde la trágica administración de Carlos Salinas el transporte público en éste país se liberó, por lo que monopólicas propuestas como las de Saldate, Presidente de La Comisión de Transporte en el Congreso del Estado, estaría fuera de contexto.