Por Óscar Verdín Camacho

A pesar del intento de funcionarios del Gobierno del Estado para minimizar la irrupción de personal militar en las instalaciones de la Procuraduría General de Justicia (PGJ) y la Secretaría de Seguridad Pública Estatal (SSPE), se confirma que las relaciones no son precisamente las mejores con la Treceava Zona Militar, sin escapar, además, que ello ocurre después de que el pasado sábado dos efectivos militares murieron a manos de elementos de la Agencia Estatal de Investigación (AEI).

Y si se dice que la muerte de los militares fue producto de una confusión, la reacción de esta mañana dejó evidencia, por el contrario, de tratarse de una acción diseñada para generar escándalo, y se logró.
Según empleados de la PGJ, minutos después de las 10 de la mañana, vehículos de la Zona Militar ingresaron sin problema a la explanada de la PGJ y acto seguido decenas de soldados se desplegaron en varios sitios, al mismo tiempo que otros militares cerraron los accesos a la Procuraduría General y a la SSPE. Fue entonces que los policías estatales de guardia dieron la voz de alerta y, en breve, decenas de ellos fueron concentrados en los accesos. Otros tantos que patrullaban también fueron llamados, por lo que se generó una fuerte tensión en la entrada principal de la PGJ, levantando la voz y cada cual sujetando sus armas. La toma de las instalaciones duró más de 40 minutos, donde no se permitió el ingreso o salida.

Algunos militares y empleados de la PGJ grabaron en video y tomaron fotografías del suceso.
Un soldado encañonó a una empleada y le exigió: ¡métase, no tome fotos!, pero un policía intercedió por ella, reclamando al militar que hubiera tocado a la mujer con el cañón de su arma.

Especialmente ese incidente provocó que se hiciera un llamado a la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), que envió a varios visitadores.

Unos minutos después, ya con las puertas abiertas, inició lo que sería el motivo de la presencia militar: la revisión del armamento de los policías; sin embargo la misma fue suspendida por la falta de un oficio, aunque luego reiniciada.

El secretario General de Gobierno José Trinidad Espinoza Vargas se presentó a la PGJ, donde calificó de inmejorables las relaciones con la Zona Militar y la Secretaría de la Defensa Nacional. Durante unos minutos, Espinoza se quedó a ver la revisión, cuando efectivos de la Policía Nayarit hacían fila. Ahí tuvieron que quitarse el pasamontañas que regularmente utilizan.

Por Facebook, Espinoza Vargas escribió:
En estos momentos, personal del Ejército realiza un operativo de verificación de uso de armamento en las instalaciones de la Procuraduría General de Justicia, ello en cumplimiento a la Ley Federal de Armas y Explosivos, acción que se realiza de manera permanente para con ello dar cumplimiento a los ordenamientos legales.

Por su parte, el titular de la SSPE Jorge Alonso Campos Huerta explicó que la revisión militar es normal y de hecho se efectuará en todas las policías de los ayuntamientos.

Sin embargo, minutos antes el director de Averiguaciones Previas Pavel Emilio Valdez reclamó que no se hubieran respetado las formalidades entre las instituciones.

Los militares encargados de la diligencia trabajaron a sol abierto, en un escritorio.
Aunque no se menciona abiertamente, para empleados de la PGJ la irrupción de los militares sin previo aviso es en respuesta a la muerte de dos de sus compañeros.

LA PGJ NO FUE TOMADA: VEYTIA

Aproximadamente a las seis de la tarde, la Procuraduría General de Justicia emitió un comunicado de prensa, en el que incluso presentó fotografías del subprocurador Édgar Veytia cumpliendo con la debida revisión del armamento a su cargo.

Así explicó el boletín de prensa:
El Subprocurador General de Justicia aclaró que el movimiento en la dependencia obedeció a las medidas precautorias implementadas por la SEDENA durante la revisión de armas a los elementos

Edgar Veytia, encargado del despacho de la Procuraduría General de Justicia (PGJ) desmintió en conferencia de prensa la supuesta toma de las instalaciones de esta institución, señalando que la movilización de elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) correspondió a las medidas de seguridad que decidieron llevar a cabo durante la revisión de armamento a agentes policiacos de las corporaciones estatales.

Destacó que lo sucedido fue resultado de un problema de comunicación entre ambas instancias y aseguró que seguirán trabajando de manera coordinada pues lo que nos ocupa es cumplirle a las nayaritas con mayor seguridad, así como velar por su vida y patrimonio.

El funcionario dijo además que lo suscitado obedeció al ordenamiento que se lleva a cabo cada seis meses a la Procuraduría y a la Secretaria de Seguridad Pública, ya que ambas cuentan con las licencias 147 y 194 y estas a su vez las regula el ejército mexicano y hoy se presentaron a hacer su revisión.

Asimismo dijo que durante los próximos días se realizarán las revisiones correspondientes en los 19 municipios restantes, y con esto, garantizar que las corporaciones policiacas trabajen de acuerdo a los estándares de seguridad que marca la federación.
Finalmente, Edgar Veytia se dirigió al patio cívico de la PGJ, donde al igual que los elementos de seguridad de la entidad, presentó sus armas a los integrantes de la SEDENA, mismos que verificaron que el uso y la posesión del arma del funcionario se encontrara con base a los estándares marcados por la dependencia federal.