Por: MARIO LUNA

De manera sorpresiva, un convoy militar con cerca de una centena de militares, tomaron por asalto las instalaciones de la Procuraduría General de Justicia, camiones y tanquetas fuertemente artilladas, así como sus propios elementos, se hicieron cargo de la dependencia por unas horas, por lo que cerraron la entrada de la procuraduría.

Elementos de las corporaciones policiacas como son la Agencia Estatal de investigación y la Policía Estatal Preventiva, tanto los de tropa como los altos mandos, se sorprendieron de la movilización sincronizada y enorme de los militares de la Décima Tercera zona militar, quienes de manera callada sometieron a los uniformados estatales, quienes sin duda sintieron el rigor con el que ellos arremeten contra la ciudadanía, ahora los soldados les hicieron sentir la fuerza de la revisión al grado de que la misma policía Nayarit, también tuvo que obedecer las órdenes de los militares.

Dicho operativo sorpresa, se dio alrededor de las 10:30 de la mañana, en donde hasta los mismos funcionarios fueron revisados sobre todo en el armamento.

Con tanquetas y efectivos en tierra fuertemente armados, custodiaron las puertas de acceso de la Procuraduría, por lo que no dejaron salir a nadie, hasta que terminó la revisión que ahora dicen que fue de rutina, pero que sin duda y por versiones extraoficiales, mencionaron que dicho operativo se deriva por la muerte artera de tres militares en manos de los policías estatales, quienes a bordo de vehículos extraños y no oficiales, debido a que ninguno de ellos tenía una rotulación que pertenecían a la corporación policiaca, por lo que los militares se les hizo extraño que gente armada y cubierta de la cara los quisieran parar.

Al arribo del centenar de militares, funcionarios de la Procuraduría de Justicia salieron de inmediato, realizándose una gran movilización de elementos estatales, a quienes los militares les informaron que era una revisión de armamento, o como ellos dicen en el argot militar, pasar revista, cosa que para nada les gusto a los estatales.

Es por ello que ante esta situación el director de averiguaciones previas, Pavel Emilio Valdez, calificara de atropello a las instalaciones de la Procuraduría este operativo, el cual no cumplió con las formalidades para la revisión del armamento, por lo que dijo que los soldados habían privado las instalaciones y a los nayaritas que acudían a buscar una procuración de justicia.

Por su parte el coronel Rogelio Paaris, director de la Policía Estatal Preventiva, mencionó su disgusto y malestar por este sorpresivo operativo de revisión, ya que dijo que el Ejército en ningún momento les giró oficio al secretario de Seguridad Pública Estatal al general Jorge Campos Huerta para dicha revisión.

Pero contrario a estos señalamientos de ambos funcionarios de la Procuraduría de Justicia, el Secretario General de Gobierno José Espinoza Vargas, difiere todo lo contrario a ellos, ya que dijo que ese operativo fue legal y que era para la revisión del armamento normado por la propia Ley Federal de Armas y Explosivos y que lo único que pasó es que fue un mal entendido entre la Procuraduría y el Ejército, pero todo normal y dentro de la ley.